Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Si hablamos de cadenas, las de amor.
Primero nos engancha con flor, zalamería,
provoca que encendamos el rubor.
Inicia con canción, algarabía,
nos incendia pasión, nos infunde alegría
nos arrulla el rumor
y una vez que se alcanza esa meta soñada,
disminuye el calor,
nos impone su ausencia, nuestro ser desvaría,
el ansia nos aturde todo el día.
No hay nada que nos calme el dulce ardor.
Inicia sin saberlo esa cruel agonía
la ausencia persistente y el íntimo dolor.