Los sonidos de la noche
son remolinos, recuerdos, deseos,
alas de viento que te acarician, una
extrañeza de mí encontrada en un antiguo
calendario de pared. La vida en un almanaque
pasa tan rápido que casi al instante desaparece o
se transforma en un algo fugaz que se ojea en una mueca.
Hay deseos que nunca se logran
que asumieron el azul de la esperanza,
sin embargo, por un breve momento, la vida,
como la lluvia, florece y deja caer la paz en los cristales.
Fidel Guerra. Enero 9, 2024.
son remolinos, recuerdos, deseos,
alas de viento que te acarician, una
extrañeza de mí encontrada en un antiguo
calendario de pared. La vida en un almanaque
pasa tan rápido que casi al instante desaparece o
se transforma en un algo fugaz que se ojea en una mueca.
Hay deseos que nunca se logran
que asumieron el azul de la esperanza,
sin embargo, por un breve momento, la vida,
como la lluvia, florece y deja caer la paz en los cristales.
Fidel Guerra. Enero 9, 2024.