A
Azalea
Invitado
Precioso poema!! Un enorme gusto pasar. Saludos![]()
Callado y ajeno
![]()
Silencio... que te amparas en la lengua estéril,
en la orilla divisoria de la voz,
en el aliento que estrangula las palabras.
Tú, centinela del espíritu, que tu audacia
sin conmoción, sin movimiento
no pretenda la altura de las balas,
ni la turbia ambición del explosivo
ni la aspereza impetuosa del sentimiento
que a morir avanza.
No lances tu reposo como león emocional
del sonido para atravesar las formas
más herméticas del hierro,
y elegante tu armonía
sea más quietud, más aplomo,
más dócil que la sonrisa de una luz
cuando amanece sin la claridad
de una guerra en los oídos.
Tú que te interpretas en tantas formas
dentro de los sepulcros del mundo
sé más firme ante el arma del rezo hipócrita
que se hace arpón del mal, chantaje,
amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,
sucesor de las injusticias..., del poder tóxico
porque ellos son los gobernantes
del sufrimiento del mundo.
Y que ni un solo fragmento del tono
innecesario vaya más allá de tu garganta
para que no caigas como un soplido
que fija su empeño en el vacío,
pues a menudo su pausa hablada
es como el ciego impulso del minuto
que se pierde cual mota frustrada
en el desierto del aire, imperceptible.
Tú, que callado vas de lo terriblemente
leve a lo profundo en el diálogo interminable
con todos los sentidos por la travesía
a todas partes y con esa parte de ti
que prefiere los estampados del neorama
al colgarte del pensamiento
entre álamos, nubes, piedras.
Tú más digno que el filo del necio ruido
que se alza con la altanería del demonio
en sus innumerables avatares
al escalar el grito con las corcovas del ignorante
en la rotunda movilidad de las tinieblas.
Tú, que fluyes como el color a través del día
para ser la mejor gala del lenguaje,
aunque seas como una luz dormida...
Cubreme horizontal y verticalmente
cada vez que la indisciplina de un instinto
se mezcle con la vida que me acompaña,
pues así la estridencia de todo tu mutismo
será intensamente libertad del objetivo
que te mece en júbilo triunfal
como una elocuencia creciendo en los ojos.
Absolutamente en escisión prudente.
Mucho más prudente que los pasivos
pájaros entre los hombres.
![]()
Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©
![]()
Azalea.