Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Camino al infierno
Nos creímos insensibles creyéndonos poderosos,
cuando de un minuto a otro nos pusimos de rodillas.
Creíamos poder todo riéndonos día a día,
pero nadie suponía que nos estaban rodeando.
Un virus no esperado ha contaminado al mundo,
sin darnos la solución y muriendo cada día.
Solo nos queda guiar nuestra vista hacia el cielo,
y rogar que el Díos que sea nos salve de este desvelo.
Ya no podemos siquiera nuestros muertos despedir,
pensando que al otro día me puede tocar a mi.
Al principio solo viejos eran los que se morían,
hasta que el joven cayó pidiendo ya por su vida,
se huele olor a muerte comenzamos a temblar,
porque ya nos dimos cuenta que esto acaba de empezar.
Lo único que nos queda obedecer los mandatos,
y esperar que no nos toque caer en esta estocada.
Mary Mura 20/3/2020
Nos creímos insensibles creyéndonos poderosos,
cuando de un minuto a otro nos pusimos de rodillas.
Creíamos poder todo riéndonos día a día,
pero nadie suponía que nos estaban rodeando.
Un virus no esperado ha contaminado al mundo,
sin darnos la solución y muriendo cada día.
Solo nos queda guiar nuestra vista hacia el cielo,
y rogar que el Díos que sea nos salve de este desvelo.
Ya no podemos siquiera nuestros muertos despedir,
pensando que al otro día me puede tocar a mi.
Al principio solo viejos eran los que se morían,
hasta que el joven cayó pidiendo ya por su vida,
se huele olor a muerte comenzamos a temblar,
porque ya nos dimos cuenta que esto acaba de empezar.
Lo único que nos queda obedecer los mandatos,
y esperar que no nos toque caer en esta estocada.
Mary Mura 20/3/2020