Una canción
muchas veces repetida,
suena bajo mi balcon.
La noche
enredada en sonoras palabrerías
y en música estridente
se hace mas larga.
El silencio ha veces se impone
y juego
con el placer de suaves sonidos
mucho mas leves.
Doce campanadas
dieron en mi corazón,
pero no entraste por la puerta.
Se hace muy larga la espera,
aunque no eres ya
el que me mirabas,
me agasajabas con bellas palabras;
pero queda en mi
ese sueño enganchado
dentro de mi alma,
como quedan los cuentos de hadas,
el ramito de violeta
y las dulces miradas.
muchas veces repetida,
suena bajo mi balcon.
La noche
enredada en sonoras palabrerías
y en música estridente
se hace mas larga.
El silencio ha veces se impone
y juego
con el placer de suaves sonidos
mucho mas leves.
Doce campanadas
dieron en mi corazón,
pero no entraste por la puerta.
Se hace muy larga la espera,
aunque no eres ya
el que me mirabas,
me agasajabas con bellas palabras;
pero queda en mi
ese sueño enganchado
dentro de mi alma,
como quedan los cuentos de hadas,
el ramito de violeta
y las dulces miradas.