Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me caes en la voz
que, macerada por tu altura,
inaugura el trayecto de mi lácteo navío…
Tu sol manantial
me muestra el origen del vértigo;
todo el amor abriéndose a los ojos del infinito…
Vueltos dinamos de viento,
forjamos la consecución
de una verdad floreciente,
genuina e intocable;
cada rincón que nos sabe
fuego y rosa;
resplandor y espina…
Me abandono a la dulce sinfonía
que me hace agua la sombra,
y acabo arropada por tu figura;
su carga estrambótica me afina,
mientras inaugura
su curso en mi crecida…
que, macerada por tu altura,
inaugura el trayecto de mi lácteo navío…
Tu sol manantial
me muestra el origen del vértigo;
todo el amor abriéndose a los ojos del infinito…
Vueltos dinamos de viento,
forjamos la consecución
de una verdad floreciente,
genuina e intocable;
cada rincón que nos sabe
fuego y rosa;
resplandor y espina…
Me abandono a la dulce sinfonía
que me hace agua la sombra,
y acabo arropada por tu figura;
su carga estrambótica me afina,
mientras inaugura
su curso en mi crecida…