Personalmente no elijo la estructura antes que las palabras. De hecho tampoco elijo las palabras. Se trata, en el mayor de los casos, de 'asistir' a una evidencia. Naturalmente, existe una estética en la cual puedo adaptar mi mensaje para que sea de determinada forma.
En el caso puntual de los alejandrinos me parecen mucho más fáciles de trabajar que los endecasílabos (digo fáciles por no decir 'libres') al menos para mí que me gusta jugar con los ritmos; mientras que el endecasílabo está condicionado métricamente, el alejandrino recibe la condición en cuanto a la libertad del autor (me refiero a los acentos internos) Se puede optar por el hemistiquio entre los dos heptasílabos dándole más fluidez (estilo nerudiano) o en este caso, centrarlo en un estilo mucho más clásico. Personalmente, me parecieron muy forzados los acentos en el segundo verso: siento que prolonga mucho la intención de la imagen poética, y es como si utilizaran muchas palabras solo para llegar el requisito métrico pero que en realidad no están diciendo nada. Técnicamente pueden estar perfectos, pero internamente me parece que no es un poema cosechado en la integridad. Aunque, debo resaltar la bellísima intención del primer terceto y la detallada postura semántica en los cuartetos.
Un placer asistir a sus versos, estimado César.
Jeison.