pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que se entere el mundo entero
de tu traicionero juego,
entre palabras, promesas
y caricias de fuego,
¡sintiéndome princesa!
ciega de amor no vi
barrotes ni cadena,
pobre niña, alma en pena
fue mi condena creer en ti...
¡ Carcelero!
ya no tengo llanto
solo ansias de libertad,
reconozco, lo quise tanto
que temía a la soledad,
creí que en sus brazos
nadie me podía lastimar,
hoy, hecha pedazos
veo con claridad,
usted no sabe amar
devuélvame la libertad...
Carcelero
tenga de mi piedad
¿si una vez me amó?
no me condene con frialdad,
déjeme volar, lejos de su ley
sigo siendo princesa
pero usted ya no es mi rey,
mi corazón vacío
ya no cree en sus promesas,
y sus besos me llenan de frío...
"Carcelero"
mis alas crecieron
tan rebeldes e impetuosas,
no creen en cadenas eternas
son libres como mariposas,
no puedes contener su vuelo
ellas así lo decidieron,
a ser dueñas del cielo
tu cárcel las convenció,
tu amor no tiene valor
ni nunca mereció
mi entrega y calor ...
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