Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Soy solo una mujer cargada de deseo.
Es combustible caro que empuja y abre senda
y tú eres el destino que orienta la encomienda.
Te sigo como a un faro aunque nunca te veo.
El calor que prometes hace girar engranes,
verso oleaginoso suaviza el movimiento
y el ritmo de mis goznes susurra su lamento
con un gemido sordo llorando sus afanes.
El sueño del encuentro hace ligero el día,
se miden los avances en pálpitos sonoros
y hay coro de violines de plumas de mil loros
sonando majestuosos en suave sinfonía.
El canto me adormece y en sueño estás presente
y es un choque de estrellas translúcido y caliente.
Es combustible caro que empuja y abre senda
y tú eres el destino que orienta la encomienda.
Te sigo como a un faro aunque nunca te veo.
El calor que prometes hace girar engranes,
verso oleaginoso suaviza el movimiento
y el ritmo de mis goznes susurra su lamento
con un gemido sordo llorando sus afanes.
El sueño del encuentro hace ligero el día,
se miden los avances en pálpitos sonoros
y hay coro de violines de plumas de mil loros
sonando majestuosos en suave sinfonía.
El canto me adormece y en sueño estás presente
y es un choque de estrellas translúcido y caliente.