Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
No me canso de acariciar estas hojas
y hacer que les broten palabras.
Del silencio de una vez despojarlas,
y en la tersura del papel
hallar las huellas de que anduve
por aquí con mi tropel
de pasiones, de penas y dolores.
Así debe ser mi piel para ti:
emprender de nuevo el sendero
y no cansarte de buscar las claves
en mi cuerpo, de tu ser andariego.
Que surjan de mí los sonidos
que quieres decir
eso es lo que quieres
cuando vuelves a buscarme
sediento de tu verdad
como la que yo bebo
en el fondo de las hojas
donde escribo.
La hoja sin la voz,
que mi boca le presta a mis manos
es muda amor,
así como lo es sin el clamor
de las tuyas, la desnudez de mi piel.
y hacer que les broten palabras.
Del silencio de una vez despojarlas,
y en la tersura del papel
hallar las huellas de que anduve
por aquí con mi tropel
de pasiones, de penas y dolores.
Así debe ser mi piel para ti:
emprender de nuevo el sendero
y no cansarte de buscar las claves
en mi cuerpo, de tu ser andariego.
Que surjan de mí los sonidos
que quieres decir
eso es lo que quieres
cuando vuelves a buscarme
sediento de tu verdad
como la que yo bebo
en el fondo de las hojas
donde escribo.
La hoja sin la voz,
que mi boca le presta a mis manos
es muda amor,
así como lo es sin el clamor
de las tuyas, la desnudez de mi piel.
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