Amarilys
Romántica soñadora
Carta recibida el 01 de octubre de 2017 (versión alargada y corregida)
Mi amor :
Hoy llovió. En el paisaje triste caminé en las orillas mojadas del lago y en las cintas de brumas, oí el vuelo furtivo de un ave que huía, como tú huyes de mí en el tiempo, mi amor...
Decidí escribirte esta carta para que conozcas mi existencia porque yo sé que existes, siento tu presencia irracional cada vez que estoy creando poesía en las lineas de mis versos y desde que te ví en el reflejo del lago.
Me apareciste en las ondas oscuras, en un rayo de luz, tu cuerpo, tu rostro y tu vida a lo lejos, tan especial y tan alejada de la mía.
Quiero mi amor, devolverte mi reflejo, a mi manera, a través de esa carta con mis versos con mi escritura que tal vez nunca leas, pero espero que te alcanzará algún día.
Entendí que este tiempo no era el nuestro, pero vendrá el instante de nuestro encuentro en otro reloj, otro calendario. ¡Por favor, mi amor, espérame! Porque quiero creer en la fuerza de ese amor.
En la ribera del lago, el sol desgarró las nubes y una luz rojiza brilló a través de las ramas, secó las últimas lágrimas de lluvia dejándome en el corazón una esperanza grande...
Recibe, desde el lago transparente, todo mi cariño, hasta pronto mi amor.
Tu amante del lago con un beso y una rosa.
El 01 de octubre de 1817.
Mi amor :
Hoy llovió. En el paisaje triste caminé en las orillas mojadas del lago y en las cintas de brumas, oí el vuelo furtivo de un ave que huía, como tú huyes de mí en el tiempo, mi amor...
Decidí escribirte esta carta para que conozcas mi existencia porque yo sé que existes, siento tu presencia irracional cada vez que estoy creando poesía en las lineas de mis versos y desde que te ví en el reflejo del lago.
Me apareciste en las ondas oscuras, en un rayo de luz, tu cuerpo, tu rostro y tu vida a lo lejos, tan especial y tan alejada de la mía.
Quiero mi amor, devolverte mi reflejo, a mi manera, a través de esa carta con mis versos con mi escritura que tal vez nunca leas, pero espero que te alcanzará algún día.
Entendí que este tiempo no era el nuestro, pero vendrá el instante de nuestro encuentro en otro reloj, otro calendario. ¡Por favor, mi amor, espérame! Porque quiero creer en la fuerza de ese amor.
En la ribera del lago, el sol desgarró las nubes y una luz rojiza brilló a través de las ramas, secó las últimas lágrimas de lluvia dejándome en el corazón una esperanza grande...
Recibe, desde el lago transparente, todo mi cariño, hasta pronto mi amor.
Tu amante del lago con un beso y una rosa.
El 01 de octubre de 1817.
Última edición: