Alfie Arellano
Poeta recién llegado
Cuando llegue mi tiempo,
cuando cielo o infierno me reclamen;
iré sin prisas, a paso lento
a cumplir con orden, mis pesares.
Cuando la muerte acaricie mis cabellos
y tenga que partir,
no lloren, déjenme recorrer mis senderos
y que el luto no sea su matiz.
Madre, recuérdame como soy ahora,
intrínseco y de sonrisa liviana.
Mujer que me amaste, besa por vez última mi boca
y sonríe, porque por fin eres libre, exhala.
La vida continúa su camino,
hagan de mi un recuerdo;
ya no soy más, ni amante, ni hijo...
al menos, en estas pobres y tristes letras, seré eterno.
cuando cielo o infierno me reclamen;
iré sin prisas, a paso lento
a cumplir con orden, mis pesares.
Cuando la muerte acaricie mis cabellos
y tenga que partir,
no lloren, déjenme recorrer mis senderos
y que el luto no sea su matiz.
Madre, recuérdame como soy ahora,
intrínseco y de sonrisa liviana.
Mujer que me amaste, besa por vez última mi boca
y sonríe, porque por fin eres libre, exhala.
La vida continúa su camino,
hagan de mi un recuerdo;
ya no soy más, ni amante, ni hijo...
al menos, en estas pobres y tristes letras, seré eterno.