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Cascabel

musador

esperando...
A su desierto llega un campesino
arreando con paciencia su ganado,
ni laguna ni arroyo le han quedado
con la seca que quiso su destino.

Con ansias mira el lote del vecino,
un campito atendido con cuidado:
la lluvia que las napas han guardado
son los frutos del arte de un molino.

Molino quiero ser de tu deseo,
ancorando en las napas de tu piel
con la sed de mi ansioso pastoreo.

Que rote con los vientos mi clavel
brindándote el candor de su aleteo,
que en tus sueños resuene un cascabel...

MOLINO%20%281%29.jpg
 
Última edición:
A su desierto llega un campesino
arreando con paciencia su ganado,
ni laguna ni arroyo le han quedado
con la seca que quiso su destino.

Con ansias mira el lote del vecino,
un campito atendido con cuidado:
la lluvia que las napas han guardado
son los frutos del arte de un molino.

Molino quiero ser de tu deseo,
ancorando en las napas de tu piel
con la sed de mi ansioso pastoreo.

Qué rote con los vientos mi clavel
brindándote el candor de su aleteo,
qué en tus sueños resuene un cascabel...
No entiendo el poema, hermano ¡Qué difícil me resulta hallarle sentido! Entonces me digo: ya vendrá y nos explicará a todos de qué se trata; seguramente cada verso tiene un significado más profundo de lo que aparenta o de lo que uno es capaz de descifrar. Yo le encuentro una ligera relación con aquello de desear a la mujer ajena, o de sentir nostalgia por lo que uno pudo haber sido y no fue; pero no sé, no estoy claro, ni creo que esté claro...

Yendo un poco más a lo formal, tampoco entiendo lo del acento ortográfico en «qué», en el terceto final, cuando en ambos casos pareciera no tener valor interrogativo o exclamativo.

Resumiendo un poco: creo que a la analogía entre molinos y napas le faltó intensidad poética, cierta delicadeza en la transición de las imágenes, o un poco más de calidez, que calidad hay suficiente.
Un abrazo, hermano, y ve disculpando mis chacalidades.
 
Última edición por un moderador:
Me gustan tus letras Jorge y no puedo explicarme bien, ya sabes lo que pasa en mis comentarios pero intentar´´e, no me va la tecla del acento.....que me entiendas. Tanto los 2 primeros cuartetos tan dulces y r´´itmicos como el cambio al sentimiento de los 2 tercetos
"siguiendo" ....¿ves ya me he atrancado?, la idea, el mismo fondo del contenido ..., me han encantado.
A su desierto llega un campesino
arreando con paciencia su ganado,
ni laguna ni arroyo le han quedado
con la seca que quiso su destino.

Con ansias mira el lote del vecino,
un campito atendido con cuidado:
la lluvia que las napas han guardado
son los frutos del arte de un molino.

Molino quiero ser de tu deseo,
ancorando en las napas de tu piel
con la sed de mi ansioso pastoreo.

Qué rote con los vientos mi clavel
brindándote el candor de su aleteo,
qué en tus sueños resuene un cascabel...

MOLINO%20%281%29.jpg

Les das un ritmo y categor´´ia especial a tu poes´´ia...., la tecla porfa, del acento, un beso marga
 
Siempre nos dejas desentrañando el misterio de tus verso, buscando el comienzo del ovillo...En los cuartetos parece que la mirada del poeta es narrativa, contempla el paisaje y quizás en esa mirada, hace a la vez balance en la figura del campesino, que parece lamentarse entre otras muchas cosas, yo diría que se desconsuela ¿quizás del hacer poético? que al compararlo habla del "cuidado" del arte del molino" de su vecino,,,
Pero su pensamiento, de pronto, sube a la nube mas lírica, para expresar sus sentimientos, sus anhelos en los tercetos, y consigue con el paisaje de los cuartetos las certeras pinceladas de los hermosos tercetos.

Molino quiero ser de tu deseo,
ancorando en las napas de tu piel
con la sed de mi ansioso pastoreo.

Felicidades, una vez más, Jorge.
 
Última edición:
Me ha gustado el riesgo que has decidido correr al plantear los términos de la analogía al principio, como si fuera una narración contada en tercera persona por un narrador omnisciente, que conoce los detalles del asunto como nadie y que luego le des voz al protagonista de los cuartetos sin mediar un dice que, o un exclama o algún conector de este tipo, para que nos exprese sus sentimientos en los tercetos y abunde en la analogía entre los fluidos vitales a pleno rendimiento (¡ay!) y el agua de riego. La idea es muy buena y requiere de un poco más de trabajo, a mi entender, para conseguir esa unidad que de momento no puede decirse que transmita. Sobre la tilde a la que alude José Gregorio, debo decir que coincido con su análisis. Un saludo.

No entiendo el poema, hermano ¡Qué difícil me resulta hallarle sentido! Entonces me digo: ya vendrá y nos explicará a todos de qué se trata; seguramente cada verso tiene un significado más profundo de lo que aparenta o de lo que uno es capaz de descifrar. Yo le encuentro una ligera relación con aquello de desear a la mujer ajena, o de sentir nostalgia por lo que uno pudo haber sido y no fue; pero no sé, no estoy claro, ni creo que esté claro...

Yendo un poco más a lo formal, tampoco entiendo lo del acento ortográfico en «qué», en el terceto final, cuando en ambos casos pareciera no tener valor interrogativo o exclamativo.

Resumiendo un poco: creo que a la analogía entre molinos y napas le faltó intensidad poética, cierta delicadeza en la transición de las imágenes, o un poco más de calidez, que calidad hay suficiente.
Un abrazo, hermano, y ve disculpando mis chacalidades.

Queridos amigos: ambos habéis dado, a mi modo de ver, en la tecla adecuada; el problema de este soneto es la falta de unidad. Mi intención fue la de hacer, en torno a las napas y el molino, dos exposiciones: la primera en los cuartetos y en clave realista, que podría llevar el subtítulo ¡qué milagro las napas! ¡qué gran invento los molinos! La segunda, en los tercetos, donde los molinos y las napas se usan en clave metafórica, las napas figurando las fuentes secretas del deseo que se esconden aún en la persona más recatada, el molino figurando el arte de la seducción que consigue penetrar en esa armadura del recato y el pudor. No hay unidad en la trama, hay un eje descrito por napas y molinos en sus dos usos.

Hay otro problema, que señaló con acierto Elhi, y es que la mirada al campo del vecino en el segundo cuarteto parece sugerir, en clave metafórica, algo acerca de ejemplos o de celos... Esto lo vi al leer el soneto terminado, y quizás sea motivo de un retoque, aún no veo la forma.

He corregido la mentada tilde.

abrazo
J.
 
Siempre nos dejas desentrañando el misterio de tus verso, buscando el comienzo del ovillo...En los cuartetos parece que la mirada del poeta es narrativa, contempla el paisaje y quizás en esa mirada, hace a la vez balance en la figura del campesino, que parece lamentarse entre otras muchas cosas, yo diría que se desconsuela ¿quizás del hacer poético? que al compararlo habla del "cuidado" del arte del molino" de su vecino,,,
Pero su pensamiento, de pronto, sube a la nube mas lírica, para expresar sus sentimientos, sus anhelos en los tercetos, y consigue con el paisaje de los cuartetos las certeras pinceladas de los hermosos tercetos.

Molino quiero ser de tu deseo,
ancorando en las napas de tu piel
con la sed de mi ansioso pastoreo.

Felicidades, una vez más, Jorge.

Mientras tú escribías tu comentario, yo contestaba acerca de esta falta de continuidad de la trama que ha llamado la atención a Elhi y Luis: la voz de los tercetos no es la del campesino, o al menos no pretendía que lo fuera.

abrazo
J.
 
Me gustan tus letras Jorge y no puedo explicarme bien, ya sabes lo que pasa en mis comentarios pero intentar´´e, no me va la tecla del acento.....que me entiendas. Tanto los 2 primeros cuartetos tan dulces y r´´itmicos como el cambio al sentimiento de los 2 tercetos
"siguiendo" ....¿ves ya me he atrancado?, la idea, el mismo fondo del contenido ..., me han encantado.


Les das un ritmo y categor´´ia especial a tu poes´´ia...., la tecla porfa, del acento, un beso marga
Gracias, Marga, me alegro de que el tema te gustara.
abrazo
J.
 
Mientras tú escribías tu comentario, yo contestaba acerca de esta falta de continuidad de la trama que ha llamado la atención a Elhi y Luis: la voz de los tercetos no es la del campesino, o al menos no pretendía que lo fuera.

abrazo
J.
No es eso lo que te digo, Jorge, seguramente me expliqué mal, estoy de acuerdo con Veles en esto que expone en su comentario "como si fuera una narración contada en tercera persona por un narrador omnisciente, que conoce los detalles del asunto como nadie y que luego le des voz al protagonista de los cuartetos ",,,

Yo me refería al narrador que en principio habla del pensamiento de "el campesino", y en los tercetos se convierte en primera persona para esculpir con ese paisaje el suyo propio; quizás, como ellos dicen, es un salto brusco que necesita un enlace para crear una unidad...a mi eso me parece haberlo visto antes en poesía, quizás me equivoco. Pero para eso sirven esto debates para aprender.
Realmente quise decir lo que dice Veles, se ve que sin éxito.
 
Última edición:
No es eso lo que te digo, Jorge, seguramente me expliqué mal, estoy de acuerdo con Veles en esto que expone en su comentario "como si fuera una narración contada en tercera persona por un narrador omnisciente, que conoce los detalles del asunto como nadie y que luego le des voz al protagonista de los cuartetos ",,,

Yo me refería al narrador que en principio habla "el campesino", y en los tercetos se convierte en primera persona para esculpir con ese paisaje el suyo propio; quizás, como ellos dicen, es un salto brusco que necesita un enlace para crear una unidad...a mi eso me parece haberlo visto antes en poesía, quizás me equivoco. Pero para eso sirven esto debates para aprender.
Realmente quise decir lo que dice Veles, se ve que sin éxito.
Bueno, releyendo tu comentario admito que quizás me confundí yo al leerlo. Parece que este tema suscita una comedia de enredos, jaja.
beso
j.
 

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