Casi cuarenta

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Ahora que me he detenido un instante
todas las ciudades han trepado a mí,
me ocupan los solares y las arterias,
desecan mi numínico charco con renacuajos
donde botaba barcos de cartas astrales
y el espacio navegaba por mis ojos
recién retoñados en el espectro galáctico.

Por el día camino, todavía corro con ansias
de llegar al bosque, a la irregularidad de las directrices,
o al anciano piélago de paz
donde el horizonte reclama a las crestas
sus pechos salados,
o al desierto donde las conchas de las tortugas
al fin descienden la duna con pasos de arena
rumbo al oasis por pura sed de andar.

Sin embargo, el cenital efluvio de la carretera
ralentiza mi paso, evapora mis pisadas,
me enreda su línea amarilla en los ligamentos,
me obliga a mirar atrás
cuando el sol se está poniendo como un huevo
del que ya ningún pájaro nacerá.
Mimetizado con los edificios, solo puedo sentir
la brisa oscura de los grillos,
las espigas chocando estelas, la rosa profunda de sal.

7 de octubre de 2021

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Se nos hace preciso siempre mirar atrás, ya sea por alguna decisión mal tomada, un amor perdido, una sed de más, pero siempre volvemos, ya es como innato en el ser humano, luego de disipar dudas volvemos al hoy, pero querido Pedro cuando todas esas dudas creemos que son certezas es cuando pega duro el andar de la vida y zassss chocamos con la realidad.
Un gusto leerte el día de hoy en esta estampa existencialista, te quiero un chingo amigo mío, un beso.
 
Eso de mirar pa' los atrases es propio: es recalcular la vida, es contar las veces que morimos y celebrar todas las que renacimos, MiPedro.
Feliz de leerte. :)
Abrazazo y besos a tus siempre flacos y adolescentes cachetes, MiQuerido.:p
 
Ahora que me he detenido un instante
todas las ciudades han trepado a mí,
me ocupan los solares y las arterias,
desecan mi numínico charco con renacuajos
donde botaba barcos de cartas astrales
y el espacio navegaba por mis ojos
recién retoñados en el espectro galáctico.

Por el día camino, todavía corro con ansias
de llegar al bosque, a la irregularidad de las directrices,
o al anciano piélago de paz
donde el horizonte reclama a las crestas
sus pechos salados,
o al desierto donde las conchas de las tortugas
al fin descienden la duna con pasos de arena
rumbo al oasis por pura sed de andar.

Sin embargo, el cenital efluvio de la carretera
ralentiza mi paso, evapora mis pisadas,
me enreda su línea amarilla en los ligamentos,
me obliga a mirar atrás
cuando el sol se está poniendo como un huevo
del que ya ningún pájaro nacerá.
Mimetizado con los edificios, solo puedo sentir
la brisa oscura de los grillos,
las espigas chocando estelas, la rosa profunda de sal.

7 de octubre de 2021

Como un miércoles querido Pedro. En donde detenemos el paso justo en medio, miramos con un balance en las manos, pero también se nos abre un abanico, ese adelante desconocido, que al menos sabemos que vamos a transitar mientras la vida sea pálpito, por eso aminoramos el paso, un giro del deseo sobre los hombros; el revés siempre nos calza, nos engancha...
Gracias bello amigo por permitirnos llegar a la ensenada de tu sentir, cristalina nostalgia en estos versos que proclaman el casi cuadragésimo instante de tu mirada.
Un abrazo gigante con todo mi cariño
Que tengas un lindo fin de semana!
Camelia
 
Ahora que me he detenido un instante
todas las ciudades han trepado a mí,
me ocupan los solares y las arterias,
desecan mi numínico charco con renacuajos
donde botaba barcos de cartas astrales
y el espacio navegaba por mis ojos
recién retoñados en el espectro galáctico.

Por el día camino, todavía corro con ansias
de llegar al bosque, a la irregularidad de las directrices,
o al anciano piélago de paz
donde el horizonte reclama a las crestas
sus pechos salados,
o al desierto donde las conchas de las tortugas
al fin descienden la duna con pasos de arena
rumbo al oasis por pura sed de andar.

Sin embargo, el cenital efluvio de la carretera
ralentiza mi paso, evapora mis pisadas,
me enreda su línea amarilla en los ligamentos,
me obliga a mirar atrás
cuando el sol se está poniendo como un huevo
del que ya ningún pájaro nacerá.
Mimetizado con los edificios, solo puedo sentir
la brisa oscura de los grillos,
las espigas chocando estelas, la rosa profunda de sal.

7 de octubre de 2021


Sangre, una mirada atrás para tomar aliento, un instante copado de eternidad... sentirse pleno de haber vivido y al mismo tiempo echar en falta sutilmente aquello que no volverá de uno mismo, sin embargo, elegiste una forma delicada para enunciarlo en tus líneas, por pura sed de andar y correr con ansias, aunque el paso se aletargue aún puedes sentir como antes porque en esencia eres el mismo aunque te acerques al sitio opuesto de lo que fuiste atrás. Una belleza tu melancolía tribu, mi Querido Amigo y Poeta @Pedro Olvera , Gracias por compartir tu Arte del Alma y tu Serestar conmigo. Lo celebro. Por favor acepta el saludo afectuoso de tu enana, su Admiración y sus infatigables mejores deseos sin final

Y un obsequio para acompañar :

 
Ahora que me he detenido un instante
todas las ciudades han trepado a mí,

me ocupan los solares y las arterias,
desecan mi numínico charco con renacuajos
donde botaba barcos de cartas astrales
y el espacio navegaba por mis ojos
recién retoñados en el espectro galáctico.

Que belleza de melancolía. la soledad pinta paisajes dificiles de borrar.

como siempre es un gusto leerte poeta.
saludos.
 

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