No soy de Catemaco,
aun, en la bola poética veo
una sonrisa que crece a los pétalos,
un domingo, con un sombrero otoñal
y en un huerto reposando en sus rosales.
Esa sonrisa, además de roja
y llamativa, invita a escribir, aunque
no amadas, palabras parecidas a poemas.
Hay poemas que pueden
representar alegrías, molestias o
un sentimiento íntimamente mezclado.
Hay, además de los poemas anteriores,
esos con acceso al torrente sanguíneo,
que causan inusuales respuestas o
sorpresas de no tener ninguna.
Hasta la fecha, el panorama
estructural de mi poesía es, como
siempre, pobre, pero rica por tu mirada.
Fidel Guerra. Febrero 10, 2023.
aun, en la bola poética veo
una sonrisa que crece a los pétalos,
un domingo, con un sombrero otoñal
y en un huerto reposando en sus rosales.
Esa sonrisa, además de roja
y llamativa, invita a escribir, aunque
no amadas, palabras parecidas a poemas.
Hay poemas que pueden
representar alegrías, molestias o
un sentimiento íntimamente mezclado.
Hay, además de los poemas anteriores,
esos con acceso al torrente sanguíneo,
que causan inusuales respuestas o
sorpresas de no tener ninguna.
Hasta la fecha, el panorama
estructural de mi poesía es, como
siempre, pobre, pero rica por tu mirada.
Fidel Guerra. Febrero 10, 2023.