• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Cazador de sueños(Sextina doble)

Rodrigo del Río

El cazador de sueños.


1191429791_f.jpg

Cazador de sueños


I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu imagen rubicunda como un sueño,
viaja sobre cascadas de mil bosques.
Arde tu cuerpo en fuego, brillos, luces,
un vuelo alucinante surcas, alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, calmas esta noche.

No eres día, tu espíritu es la noche.
Después que somnoliento queda el sueño
emprendes viaje, vuelas a la luna;
dejas atrás el soto, cruzas bosques.
Galopante furtiva, te alzas alma
dando vida a un montón de oscuras luces.


Alas al viento, pétalos y luces;
son lisonjas que vistes cuando es noche.
Es esa algarabía, joven alma
un suspiro de vida, trova en sueño.
Vivo deambulando por tus bosques
y te encuentro danzándole a la luna.

Voy tras tus pasos, égloga de luna,
con mi red virginal atrapa luces.
agazapado ahí tras crasos bosques
mi paciencia da frutos esa noche.
Eres mi ninfa. Náyade del sueño,
tu don es atrapar penas del alma.

Aflicción de mi espíritu sin alma,
que se adhirió feroz junto a la luna;
no encontré redención en mi agrio sueño.
Luciérnaga Sumpall ¡Dame tus luces!
¡Dame tu cuerpo cándido de noche!
para auscultar la luz de oscuros bosques.

Eres el santo grial entre los bosques,
que me lleva un suspiro sutil, alma.
Hoy beberé ambrosía de la noche,
al fin se irá tu magia, fatua luna
y me iluminaré con muchas luces;
pues un ser velará feliz mi sueño.
675018e26ykd4qfq.gif

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres cazador con este sueño?
¿Es que acaso no sabes? Esos bosques

perecerán marchitos sin mis luces
no habrán brotes, ni muérdagos en su alma.
Habrá solo tinieblas, pues la luna
negará su promesa en esta noche.

No más día ¿Me entiendes? Solo noche
La floresta será un perdido sueño
entre sombras pintadas por la luna.
Serán sombras ocultas entre bosques.
¿Por qué no me respondes, ser sin alma?
¿Para qué necesitas esas luces?


Y vino la quietud, se fueron luces;
la preciosa Sumpall, notó esa noche
una tranquilidad en esa alma
que recorrió dichosa tras su sueño,
volando entre praderas, entre bosques;
libre al fin del influjo de la luna.

Al despuntar el alba, sin la luna
el cazador alzó su par de luces

y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que permanecía allí la noche.
¿Qué has hecho usurpador, ladrón del sueño?
Has privado a mi campo de su alma.

Soy su vital sustento, yo soy alma;
me alimento con rayos de esa luna.
He visto tu pesar, tu amargo sueño
por eso cultivé allí mis luces.
y desde hoy tendrás en cada noche

un fecundo fulgor como mis bosques.

Bien, te liberaré sobre tus bosques,

pues tú candela alumbras toda mi alma
ahora vago libre por la noche
sin temor, o locura a la luna.
Te llevaré amada y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.


Hoy sueño recorriendo pardos bosques

llevo mis luces mágicas con alma
rebosante de luna, tras la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.


 
Última edición:

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños

I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu figura rubicunda en mi sueño,
viaja por entre cascadas de bosques.
Ardes brillante con fuegos y luces,
un impresionante esplendor va en tu alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, aquietas la noche.


No andas de día, tu espíritu es noche.
Cuando dormido se queda mi sueño
emprendes tu viaje, enfrentas la luna;
vas dejando atrás oscuros bosques.
Siempre furtiva es tu galopante alma
prendiendo fríos parajes sin luces.


Susurros, vientos, pétalos y luces;
son tus lisonjas, tu acuarela noche.
Es tu endiosada algarabía, tu alma
tu piel, tu suspiro, sauzal en sueño.
Eso me atrae por frondosos bosques
donde te encuentro bailando a la luna.


Voy tras tus pasos, pequeñita luna,
llevo en mi red un detector de luces.
Me muevo silente en tus crasos bosques
que me reciben, entrada la noche.
Eres Sumpall: Náyade austral del sueño
Tu don: Atrapar angustias del alma.


Aflicción de mi espíritu sin alma
oscurecido en eones de luna;
pues tras buscar mi redención en sueño
me han de salvar tus luciérnagas luces.
Las horas en fuga cruzan la noche
y una vez más te ausculto entre los bosques.


Ya eres mía, fruto único de bosques
has revivido el suspiro de mi alma
que beberá de tu fuente esta noche.
Y al fin no necesitaré a la luna
para iluminar mi ansias de luces
pues tu bello ser estará en mi sueño.

forest-fairy.jpg

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres de mí, cazador en sueño?
¿Acaso no sabes? Morirán bosques.
Pues tras perder mis doradas luces
ya no brotarán muérdagos en su alma.
Habrá oscuridad, la eclipsada luna
olvidará su promesa, habrá noche.


No más día ¿Entiendes? Solo noche
La floresta marchitará su sueño
y todo ser vivo aullará a la luna
vagando oculto entre tétricos bosques.
¿Por qué no respondes, hombre sin alma?
¿Es que tu ser necesita de luces?

Se oyó un silencio sepulcral, sin luces.
La bella Sumpall, vio muda esa noche
como dormía tranquila aquella alma
recorriendo dichosa tras su sueño,
por entre grandes montañas y bosques
libre al fin del influjo de la luna.


Al alba, cuando no estuvo la luna
el hombre se alzó con radiantes luces
y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que ahí, aún blandía la noche.
¿Vez lo que has hecho usurpador del sueño?
Has privado a mi campiña de su alma.


Su vital sustento, que forman mi alma
pues mi alimento son rayos de luna.
He recorrido tu pesar, tu sueño
y he dejado allí mis prístinas luces.
No necesitas de mí, pues tu noche
será tan fecunda como mis bosques.


Está bien, te devolveré a los bosques,
pues tú fulgor ha deleitado mi alma
que vagó libre durante esta noche
sin temor, hambre o locura de luna.
Te recordaré Sumpall, y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.



Hoy mi sueño rememora unos bosques
con mágicas luces entrando en mi alma
son olas de luna untando la noche.


Rodrigo del Río

hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.


Un rico encaje de poesía tejido en el bastidor de la noche con las sensaciones y los seres que la habitan.
Ha sido una muy grata lectura, estimado Rodrigo.
Con mi abrazo.
 
Menudo trabajo te has tomado, estimado Rodrigo,
en estas elogiables sextinas que ya de por sí son difíciles
y a las que has dotado de una gran naturalidad y fluidez;
pero ahora viene la parte mala,
y es que tus versos no responden a una clasificación clásica
y casi todos son defectuosos en su ritmo (acentos en 7ª, en 5ª sílaba y entremezclas algunos dactílicos), cosa no lícita en Poética Clásica.
Ameritarían una revisión a fondo en el ritmo de casi todos sus versos,
un saludo cordial,
Eduardo
 
Le agradezco maestro. No encontré información al respecto para componerlas.
Entiendo que los endecasílabos pueden acentuarse en sílabas distintas a la sexta y décima.
Me gustaría su aclaración, para su mejora.
Un abrazo.
RdelR.
 
Le agradezco maestro. No encontré información al respecto para componerlas.
Entiendo que los endecasílabos pueden acentuarse en sílabas distintas a la sexta y décima.
Me gustaría su aclaración, para su mejora.
Un abrazo.
RdelR.
Con gusto, estimado Rodrigo,
te paso tres links que te pueden ser muy útiles,
también una vez que revises tu poema de acuerdo a las normas, me ofrezco para revisarlo,

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/11-versos-tablillas-para-endecasilabos.224194/


http://www.mundopoesia.com/foros/temas/36-el-endecasilabo-yambico-1.246114/


http://www.mundopoesia.com/foros/temas/37-el-endecasilabo-yambico-2.247484/

Un saludo cordial,
Eduardo
 
Permíteme que yo también admire este enorme trabajo poético que has presentado aquí a pesar de las imperfecciones que tiene en el tema de los acentos y en algún verso en donde aprecio errores métricos, pero realmente, amigo, hace falta valor para ponerte a hacer dos sextinas con la dificultad que tiene esta estructura poética, por experiecia te lo digo.

Los enlaces que te ha dejado EDELABARRA son muy instructivos y podrás aprender mucho de él; en cuanto a veles i vents te diré que te ha visitado uno de los mejores sextinistas de este pais y parte del extranjero, y no es broma.

Te dejo mi deseo de que te animes a perfeccionar este trabajo; te puede quedar magnífico.

Un saludo cordial.

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños

I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu figura rubicunda en mi sueño,
viaja por entre cascadas de bosques.
Ardes brillante con fuegos y luces,
un impresionante esplendor va en tu alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, aquietas la noche.


No andas de día, tu espíritu es noche.
Cuando dormido se queda mi sueño
emprendes tu viaje, enfrentas la luna;
vas dejando atrás oscuros bosques.
Siempre furtiva es tu galopante alma
prendiendo fríos parajes sin luces.


Susurros, vientos, pétalos y luces;
son tus lisonjas, tu acuarela noche.
Es tu endiosada algarabía, tu alma
tu piel, tu suspiro, sauzal en sueño.
Eso me atrae por frondosos bosques
donde te encuentro bailando a la luna.


Voy tras tus pasos, pequeñita luna,
llevo en mi red un detector de luces.
Me muevo silente en tus crasos bosques
que me reciben, entrada la noche.
Eres Sumpall: Náyade austral del sueño
Tu don: Atrapar angustias del alma.


Aflicción de mi espíritu sin alma
oscurecido en eones de luna;
pues tras buscar mi redención en sueño
me han de salvar tus luciérnagas luces.
Las horas en fuga cruzan la noche
y una vez más te ausculto entre los bosques.


Ya eres mía, fruto único de bosques
has revivido el suspiro de mi alma
que beberá de tu fuente esta noche.
Y al fin no necesitaré a la luna
para iluminar mi ansias de luces
pues tu bello ser estará en mi sueño.

Magical-Fairies-magical-creatures-13003891-500-625.jpg

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres de mí, cazador en sueño?
¿Acaso no sabes? Morirán bosques.
Pues tras perder mis doradas luces
ya no brotarán muérdagos en su alma.
Habrá oscuridad, la eclipsada luna
olvidará su promesa, habrá noche.


No más día ¿Entiendes? Solo noche
La floresta marchitará su sueño
y todo ser vivo aullará a la luna
vagando oculto entre tétricos bosques.
¿Por qué no respondes, hombre sin alma?
¿Es que tu ser necesita de luces?

Se oyó un silencio sepulcral, sin luces.
La bella Sumpall, vio muda esa noche
como dormía tranquila aquella alma
recorriendo dichosa tras su sueño,
por entre grandes montañas y bosques
libre al fin del influjo de la luna.


Al alba, cuando no estuvo la luna
el hombre se alzó con radiantes luces
y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que ahí, aún blandía la noche.
¿Vez lo que has hecho usurpador del sueño?
Has privado a mi campiña de su alma.


Su vital sustento, que forman mi alma
pues mi alimento son rayos de luna.
He recorrido tu pesar, tu sueño
y he dejado allí mis prístinas luces.
No necesitas de mí, pues tu noche
será tan fecunda como mis bosques.


Está bien, te devolveré a los bosques,
pues tú fulgor ha deleitado mi alma
que vagó libre durante esta noche
sin temor, hambre o locura de luna.
Te recordaré Sumpall, y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.



Hoy mi sueño rememora unos bosques
con mágicas luces entrando en mi alma
son olas de luna untando la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.


 
Última edición:
Amigo Veles, soy un asiduo compositor de cuentos, novelas y también de musica popular, folclor. Me he animado a mis cincuenta años a incursionar en el arte de la composición clasica, sin tener conocimientos académicos al respecto. Pero en mi entusiasmo casi adolescente, tiendo a escribir por inspiración espontánea todo lo que me llega a la mente sin filtro, luego gracias a este espacio he ido acomodando la métrica, la sintaxis para lograr incursionar el la poesia clásica, ahora veo que me falta el ritmo y los acentos. No tengo duda que sabré asimilar las reglas y la estructura. Por eso quiero agradeceros la estupenda y desinteresada labor que todos ustedes realizan. He aprendido muchisimo en estos dos meses y creo que lo seguiré haciendo.
Un fuerte abrazo por tu grato comentario. Te saluda un amigo
Rodrigo del Río
 
Última edición:
Amigo Maramin, gracias por tus palabras, he leido los enlaces recomendados, y por lo que veo, debo ajustar mis endecasílabos y respetar acentos inamobibles en la sexta y décima sílaba, pudiendo variar el resto libremente. Trataré de cumplir con esto. Por lo demás la historia ya se contó.
Un gran abrazo.
Rodrigo del Río
 
Estimado jm, aprecio mucho tu comentario, y sin duda todos vuestros consejos son el mejor incentivo para cualquier neófito en el tema. Mi experiencia me dice que el osado cruza el rio; espero no ahogarme. Un sincero y fuerte abrazo. Te saluda.
Rodrigo del Río
 

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños

I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu figura rubicunda en mi sueño,
viaja por entre cascadas de bosques.
Ardes brillante con fuegos y luces,
un impresionante esplendor va en tu alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, aquietas la noche.


No andas de día, tu espíritu es noche.
Cuando dormido se queda mi sueño
emprendes tu viaje, enfrentas la luna;
vas dejando atrás oscuros bosques.
Siempre furtiva es tu galopante alma
prendiendo fríos parajes sin luces.


Susurros, vientos, pétalos y luces;
son tus lisonjas, tu acuarela noche.
Es tu endiosada algarabía, tu alma
tu piel, tu suspiro, sauzal en sueño.
Eso me atrae por frondosos bosques
donde te encuentro bailando a la luna.


Voy tras tus pasos, pequeñita luna,
llevo en mi red un detector de luces.
Me muevo silente en tus crasos bosques
que me reciben, entrada la noche.
Eres Sumpall: Náyade austral del sueño
Tu don: Atrapar angustias del alma.


Aflicción de mi espíritu sin alma
oscurecido en eones de luna;
pues tras buscar mi redención en sueño
me han de salvar tus luciérnagas luces.
Las horas en fuga cruzan la noche
y una vez más te ausculto entre los bosques.


Ya eres mía, fruto único de bosques
has revivido el suspiro de mi alma
que beberá de tu fuente esta noche.
Y al fin no necesitaré a la luna
para iluminar mi ansias de luces
pues tu bello ser estará en mi sueño.

Magical-Fairies-magical-creatures-13003891-500-625.jpg

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres de mí, cazador en sueño?
¿Acaso no sabes? Morirán bosques.
Pues tras perder mis doradas luces
ya no brotarán muérdagos en su alma.
Habrá oscuridad, la eclipsada luna
olvidará su promesa, habrá noche.


No más día ¿Entiendes? Solo noche
La floresta marchitará su sueño
y todo ser vivo aullará a la luna
vagando oculto entre tétricos bosques.
¿Por qué no respondes, hombre sin alma?
¿Es que tu ser necesita de luces?

Se oyó un silencio sepulcral, sin luces.
La bella Sumpall, vio muda esa noche
como dormía tranquila aquella alma
recorriendo dichosa tras su sueño,
por entre grandes montañas y bosques
libre al fin del influjo de la luna.


Al alba, cuando no estuvo la luna
el hombre se alzó con radiantes luces
y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que ahí, aún blandía la noche.
¿Vez lo que has hecho usurpador del sueño?
Has privado a mi campiña de su alma.


Su vital sustento, que forman mi alma
pues mi alimento son rayos de luna.
He recorrido tu pesar, tu sueño
y he dejado allí mis prístinas luces.
No necesitas de mí, pues tu noche
será tan fecunda como mis bosques.


Está bien, te devolveré a los bosques,
pues tú fulgor ha deleitado mi alma
que vagó libre durante esta noche
sin temor, hambre o locura de luna.
Te recordaré Sumpall, y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.



Hoy mi sueño rememora unos bosques
con mágicas luces entrando en mi alma
son olas de luna untando la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.



Mi querido Rodrigo, llegué por tu invitación y pensando encontrar un poema me he encontrado con este delicioso diálogo poético que has escrito, que me fue llenando de la magia del amor y del bosque con sus míticas criaturas... agradezco profundamente la invitación y la alegría de haberte leído. Saludos cariñosos.
 
Amigos, acá les dejo las sextinas dobles, corregidas y con sus acentos correspondientes, agradezco al maestro Eldelabarra por su tiempo y preocupación.
Rodrigo del Río
 
Última edición:

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños


I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu imagen rubicunda como un sueño,
viaja sobre cascadas de mil bosques.
Arde tu cuerpo en fuego, brillos, luces,
un vuelo alucinante surcas, alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, calmas esta noche.

No eres día, tu espíritu es la noche.
Después que somnoliento queda el sueño
emprendes viaje, vuelas a la luna;
dejas atrás el soto, cruzas bosques.
Galopante furtiva, te alzas alma
dando vida a un montón de oscuras luces.


Alas al viento, pétalos y luces;
son lisonjas que vistes cuando es noche.
Es esa algarabía, joven alma
un suspiro de vida, trova en sueño.
Vivo deambulando por tus bosques
y te encuentro danzándole a la luna.

Voy tras tus pasos, égloga de luna,
con mi red virginal atrapa luces.
agazapado ahí tras crasos bosques
mi paciencia da frutos esa noche.
Eres mi ninfa. Náyade del sueño,
tu don es atrapar penas del alma.

Aflicción de mi espíritu sin alma,
que se adhirió feroz junto a la luna;
no encontré redención en mi agrio sueño.
Luciérnaga Sumpall ¡Dame tus luces!
¡Dame tu cuerpo cándido de noche!
para auscultar la luz de oscuros bosques.

Eres el santo grial entre los bosques,
que me lleva un suspiro sutil, alma.
Hoy beberé ambrosía de la noche,
al fin se irá tu magia, fatua luna
y me iluminaré con muchas luces;
pues un ser velará feliz mi sueño.
675018e26ykd4qfq.gif

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres cazador con este sueño?
¿Es que acaso no sabes? Esos bosques

perecerán marchitos sin mis luces
no habrán brotes, ni muérdagos en su alma.
Habrá solo tinieblas, pues la luna
negará su promesa en esta noche.

No más día ¿Me entiendes? Solo noche
La floresta será un perdido sueño
entre sombras pintadas por la luna.
Serán sombras ocultas entre bosques.
¿Por qué no me respondes, ser sin alma?
¿Para qué necesitas esas luces?


Y vino la quietud, se fueron luces;
la preciosa Sumpall, notó esa noche
una tranquilidad en esa alma
que recorrió dichosa tras su sueño,
volando entre praderas, entre bosques;
libre al fin del influjo de la luna.

Al despuntar el alba, sin la luna
el cazador alzó su par de luces

y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que permanecía allí la noche.
¿Qué has hecho usurpador, ladrón del sueño?
Has privado a mi campo de su alma.

Soy su vital sustento, yo soy alma;
me alimento con rayos de esa luna.
He visto tu pesar, tu amargo sueño
por eso cultivé allí mis luces.
y desde hoy tendrás en cada noche

un fecundo fulgor como mis bosques.

Bien, te liberaré sobre tus bosques,

pues tú candela alumbras toda mi alma
ahora vago libre por la noche
sin temor, o locura a la luna.
Te llevaré amada y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.


Hoy sueño recorriendo pardos bosques

llevo mis luces mágicas con alma
rebosante de luna, tras la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.



Hola Rodrigo: Menuda incursión has hecho en la laboriosa y complicada sextina, un trabajo de altura no cabe duda, que merece elogio, porque su lectura resulta amena, nada fácil en una sextina, ni habitual. Tu entusiasmo, hace que asimiles los conocimientos con rapidez y eso siempre va a favor de tus trabajos, de por sí brillantes.¡¡ Felicidades!!
Mis más cordiales saludos
Isabel.
 
Querida amiga Odonata (Libélula)
Aprecio mucho tu visita y tu generoso comentario. Ha sido muy grandioso participar en este ubérrimo espacio.
Otras de mis aficiones es la entomología, por lo que gracias a tu fotografía de perfil, puedo decir que te conozco. Eres una Calopterígida de la familia de las Zigópteras (de alas bellas) tu hábitat son bosques frondosos, en donde deambulas entre flores y arbustos. Eres una especie escasa, muy bella y movediza.
Te envío un gran saludo.
Rodrigo del Río
 
¡MAGISTRAL OBRA!...fantásticas líneas
que me han llevado en un viaje mágico y fabuloso.
Su estructura es músical y límpida. A pesar de su arduo trabajo métrico.
Tus versos trasmiten y eso es lo más importante, al menos para mi.
Besos, aplausos y felicitaciones amigo.
 
Última edición:
Querida amiga,
que gusto que lo leyeras. Te cuento, esta historia lleva como una semana desde su creación, la compuse originalmente, en un estilo muy libre, en el metro de mi ciudad; una mañana temprano. Luego en mi hogar, quise estructurarla en un tipo de obra clásica, pero como la historia era larga, busqué alguna en que cupiera. Así di con la sextina, pero me faltó espacio, y vi que existia la versión doble. La historia la pasé a poesía con endecasilabos, y la publiqué en Clásica no competitiva, un moderador(Eldelabarra) la leyó y me replicó que estaba bién pero que fallaba en la acentuación estructurada de los endecasílabos, por lo que nuevamente, modifiqué la obra y este es el resultado. Ahora como sé que tú aprecias el verso libre, te voy a enviar ambos, para que me digas si la historia perdió mucho en sus idas y venidas.
Eso amiga, te saluda tu seguidor
Rodrigo del Río
 
Última edición:
Querida amiga Odonata (Libélula)
Aprecio mucho tu visita y tu generoso comentario. Ha sido muy grandioso participar en este ubérrimo espacio.
Otras de mis aficiones es la entomología, por lo que gracias a tu fotografía de perfil, puedo decir que te conozco. Eres una Calopterígida de la familia de las Zigópteras (de alas bellas) tu hábitat son bosques frondosos, en donde deambulas entre flores y arbustos. Eres una especie escasa, muy bella y movediza.
Te envío un gran saludo.
Rodrigo del Río
Te agradezco mucho toda esa información que me brindas y aunque cuando escogí este avatar lo hice a propósito y leí mucho sobre la interesante vida de las libélulas, con esto que me dices, volveré a leer sobre mi especie, porque casi me conoces mejor que yo y eso es muy grave, jaja Ay, si yo pudiera terminar mis días en los bosque frondosos, qué dichosa sería. Por cierto que tengo un amiga fotógrafa que tiene tu misma afición, sus modelos son extraordinarios insectos, claro que con la cámara que tiene cualquiera de ellos resulta impresionante y tan cercano...
Sobre tu obra, no me canso de repetir que es una maravilla; un cuento precioso que has vestido de gala con estas sextinas.
Mi más cordial saludo.
Isabel.
 
Última edición:
Amigos, acá les dejo las sextinas dobles, corregidas y con sus acentos correspondientes, agradezco al maestro Eldelabarra por su tiempo y preocupación.
Rodrigo del Río
Te han quedado muy bien estas sextinas, estimado Rodrigo,
demuestra tu tesón y ganas de aprender,
no cualquiera acepta las críticas que afectan a gran parte del poema, pero lo tuyo ha sido ejemplar;
un saludo cordial,
Eduardo
 
Pero maestro, suyos son los elogios que me llegan y por vuestra generosidad lo tendré siemore en alta estima.
Un fuerte abrazo.
Rodrigo del Río
 
Última edición:
Libélula, eres un encanto, tu comentario es muy divertido. Y tus elogio me llenan de orgullo. Muchas gracias por todo.
Un fuerte abrazo.
Rodrigo del Río
 
Última edición:

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños


I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu imagen rubicunda como un sueño,
viaja sobre cascadas de mil bosques.
Arde tu cuerpo en fuego, brillos, luces,
un vuelo alucinante surcas, alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, calmas esta noche.

No eres día, tu espíritu es la noche.
Después que somnoliento queda el sueño
emprendes viaje, vuelas a la luna;
dejas atrás el soto, cruzas bosques.
Galopante furtiva, te alzas alma
dando vida a un montón de oscuras luces.


Alas al viento, pétalos y luces;
son lisonjas que vistes cuando es noche.
Es esa algarabía, joven alma
un suspiro de vida, trova en sueño.
Vivo deambulando por tus bosques
y te encuentro danzándole a la luna.

Voy tras tus pasos, égloga de luna,
con mi red virginal atrapa luces.
agazapado ahí tras crasos bosques
mi paciencia da frutos esa noche.
Eres mi ninfa. Náyade del sueño,
tu don es atrapar penas del alma.

Aflicción de mi espíritu sin alma,
que se adhirió feroz junto a la luna;
no encontré redención en mi agrio sueño.
Luciérnaga Sumpall ¡Dame tus luces!
¡Dame tu cuerpo cándido de noche!
para auscultar la luz de oscuros bosques.

Eres el santo grial entre los bosques,
que me lleva un suspiro sutil, alma.
Hoy beberé ambrosía de la noche,
al fin se irá tu magia, fatua luna
y me iluminaré con muchas luces;
pues un ser velará feliz mi sueño.
675018e26ykd4qfq.gif

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres cazador con este sueño?
¿Es que acaso no sabes? Esos bosques

perecerán marchitos sin mis luces
no habrán brotes, ni muérdagos en su alma.
Habrá solo tinieblas, pues la luna
negará su promesa en esta noche.

No más día ¿Me entiendes? Solo noche
La floresta será un perdido sueño
entre sombras pintadas por la luna.
Serán sombras ocultas entre bosques.
¿Por qué no me respondes, ser sin alma?
¿Para qué necesitas esas luces?


Y vino la quietud, se fueron luces;
la preciosa Sumpall, notó esa noche
una tranquilidad en esa alma
que recorrió dichosa tras su sueño,
volando entre praderas, entre bosques;
libre al fin del influjo de la luna.

Al despuntar el alba, sin la luna
el cazador alzó su par de luces

y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que permanecía allí la noche.
¿Qué has hecho usurpador, ladrón del sueño?
Has privado a mi campo de su alma.

Soy su vital sustento, yo soy alma;
me alimento con rayos de esa luna.
He visto tu pesar, tu amargo sueño
por eso cultivé allí mis luces.
y desde hoy tendrás en cada noche

un fecundo fulgor como mis bosques.

Bien, te liberaré sobre tus bosques,

pues tú candela alumbras toda mi alma
ahora vago libre por la noche
sin temor, o locura a la luna.
Te llevaré amada y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.


Hoy sueño recorriendo pardos bosques

llevo mis luces mágicas con alma
rebosante de luna, tras la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.


Hermoso y mágico poema-cuento repleto de sugerentes imagenes y bellas y certeras metáforas. Muy bueno amigo Rodrigo. Un abrazo. Paco.
 
Paco, amigo. Te cuento que este poema primero fue una narración poética, que hice inspirado en una antigua y fugaz aventura amorosa, luego la quise hacer poesía clásica y debido a eso llegue a la sextina doble. El asunto es que quería publicar mi narración original en prosa surrealista para mostrar el tema primario, y poner a evaluacion que tanto ganó, o perdió la historia en su ajuste. Inclusive, quizas me anime y la vueva una prosa realista, que cuente esa aventura en forma directa y desgarradora. Sería novedoso como un poeta, esconde y transforma su realidad a una más grata a su corazón desdichado. Me gustaría tu opinión.
Gracias por tu visita. Saludos.
R.delR.
 

1191429791_f.jpg

Cazador de sueños


I

Sumpall*, al fin eres mía

Tu imagen rubicunda como un sueño,
viaja sobre cascadas de mil bosques.
Arde tu cuerpo en fuego, brillos, luces,
un vuelo alucinante surcas, alma.
Con esa vigorosa luz de luna
entre tus alas, calmas esta noche.

No eres día, tu espíritu es la noche.
Después que somnoliento queda el sueño
emprendes viaje, vuelas a la luna;
dejas atrás el soto, cruzas bosques.
Galopante furtiva, te alzas alma
dando vida a un montón de oscuras luces.


Alas al viento, pétalos y luces;
son lisonjas que vistes cuando es noche.
Es esa algarabía, joven alma
un suspiro de vida, trova en sueño.
Vivo deambulando por tus bosques
y te encuentro danzándole a la luna.

Voy tras tus pasos, égloga de luna,
con mi red virginal atrapa luces.
agazapado ahí tras crasos bosques
mi paciencia da frutos esa noche.
Eres mi ninfa. Náyade del sueño,
tu don es atrapar penas del alma.

Aflicción de mi espíritu sin alma,
que se adhirió feroz junto a la luna;
no encontré redención en mi agrio sueño.
Luciérnaga Sumpall ¡Dame tus luces!
¡Dame tu cuerpo cándido de noche!
para auscultar la luz de oscuros bosques.

Eres el santo grial entre los bosques,
que me lleva un suspiro sutil, alma.
Hoy beberé ambrosía de la noche,
al fin se irá tu magia, fatua luna
y me iluminaré con muchas luces;
pues un ser velará feliz mi sueño.
675018e26ykd4qfq.gif

II

Joven cazador, hazme libre

¿Qué quieres cazador con este sueño?
¿Es que acaso no sabes? Esos bosques

perecerán marchitos sin mis luces
no habrán brotes, ni muérdagos en su alma.
Habrá solo tinieblas, pues la luna
negará su promesa en esta noche.

No más día ¿Me entiendes? Solo noche
La floresta será un perdido sueño
entre sombras pintadas por la luna.
Serán sombras ocultas entre bosques.
¿Por qué no me respondes, ser sin alma?
¿Para qué necesitas esas luces?


Y vino la quietud, se fueron luces;
la preciosa Sumpall, notó esa noche
una tranquilidad en esa alma
que recorrió dichosa tras su sueño,
volando entre praderas, entre bosques;
libre al fin del influjo de la luna.

Al despuntar el alba, sin la luna
el cazador alzó su par de luces

y al mirar por su puerta hacia los bosques
vio que permanecía allí la noche.
¿Qué has hecho usurpador, ladrón del sueño?
Has privado a mi campo de su alma.

Soy su vital sustento, yo soy alma;
me alimento con rayos de esa luna.
He visto tu pesar, tu amargo sueño
por eso cultivé allí mis luces.
y desde hoy tendrás en cada noche

un fecundo fulgor como mis bosques.

Bien, te liberaré sobre tus bosques,

pues tú candela alumbras toda mi alma
ahora vago libre por la noche
sin temor, o locura a la luna.
Te llevaré amada y a tus luces
cada vez que cabalgue por mi sueño.


Hoy sueño recorriendo pardos bosques

llevo mis luces mágicas con alma
rebosante de luna, tras la noche.


Rodrigo del Río
(Imágenes de la Web)
hada_diente6.JPG

* Sumpall: Sílfide o náyade de los bosques australes Valdivianos (Chile). Nombre dado por el pueblo mapuches a seres elementales mágicos que cuidan manantiales, lagos y se dice que también los sueños.


Preciosa tu sextina con muy bellas imágenes del bosque y la sumpall. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo Rodrigo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba