Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es mío,
lo sabes y te interpones.
Saco garras de lobezno
y te desgarro el alma.
No te atrevas a pisar
mi camino,
hurtadora de hombres,
cavarías la tumba
de tu existencia.
Venganza,
si,
amo la venganza,
no de telarañas
sino de sapos.
Al instante notarás
la furia,
la mano que señala,
la primera palada,
tierra en la cara,
estás avisada.
Y él?
Seguirá conmigo,
cuidando el castillo,
siendo el Rey…
con su reina santa.
lo sabes y te interpones.
Saco garras de lobezno
y te desgarro el alma.
No te atrevas a pisar
mi camino,
hurtadora de hombres,
cavarías la tumba
de tu existencia.
Venganza,
si,
amo la venganza,
no de telarañas
sino de sapos.
Al instante notarás
la furia,
la mano que señala,
la primera palada,
tierra en la cara,
estás avisada.
Y él?
Seguirá conmigo,
cuidando el castillo,
siendo el Rey…
con su reina santa.