Villada Mauricio
Poeta adicto al portal
Volaban las horas
jugaban en el aire
dibujando apenas miradas.
Eran espejos de silencio
una luz en tu rostro
una cierta paz en mi espera.
Tanto tiempo
mirando tu rostro
como en un espejo de luz
con miradas que en el aire
de pronto volaron a jugar
las formas sin horas.
Hemos dejado ya de mirarnos
nos hemos animado
al fin
a la osadía de hablarnos
de apre(he)ndernos con la voz
y sabernos más cerca.
jugaban en el aire
dibujando apenas miradas.
Eran espejos de silencio
una luz en tu rostro
una cierta paz en mi espera.
Tanto tiempo
mirando tu rostro
como en un espejo de luz
con miradas que en el aire
de pronto volaron a jugar
las formas sin horas.
Hemos dejado ya de mirarnos
nos hemos animado
al fin
a la osadía de hablarnos
de apre(he)ndernos con la voz
y sabernos más cerca.