Un soneto realmente precioso, May, lleno de imágenes deslumbrantes cuasi oníricas; la ilustración que has elegido le viene como anillo al dedo a este excelente poema que, insisto, me ha encantado.
Solo quería decirte que en mi opinión destinos tiene razón cuando te dice:
Como nota, el verso 9° me parece que tiene 12 sílabas.
porque en el escanciado que tú haces veo algo que no es muy aconsejable en los endecasílabos
Fle-chas-del-ar-co-í-ris-lu-ce-miha-da
Sinalefa en miha, la h no impide la sinalefa.
y es el hacer sinalefa en la 10ª sílaba; no es que la "h" no impida la sinalefa como tú dices, lo que la impide es el que la hagas en la décima sílaba, cosa que insisto, no es aconsejable. Te copio estos dos ejemplos que hallo en la red en una página donde habla de las sinalefas:
https://poesiavirtual.com/index.php?ir=reglas/medida.html
uno es de la "Epístola moral a Fabio" de Andrés Fernádez de Andrada
De la pasada edad ¿qué me ha quedado?
O ¿qué tengo yo, a dicha, en la que espero,
Sin/ nin/gu/na/ no/ti/cia/ de/ mi/ ha/do? (11 sílabas)
y este otro de Salvador Rueda:
Tie/ne /la/ ma/ri/po/sa/ cua/tro/ a/las; (11 sílabas)
tú tienes cuatro versos voladores;
ella, al girar, resbala por las flores;
tú por los labios, al girar, resbalas.
y más abajo de este ejemplo dice:
"además de que "hado" y "alas" tienen la sílaba tónica en la -a-, no se puede dar sinalefa cuando entra en juego la sílaba tónica principal del verso (la penúltima sílaba de cada verso)."
De todas formas te diré que he visto hacer ese tipo de sinalefas en décima sílaba en excepcionales versos de nuestros clásicos del siglo de Oro,
por ejemplo Góngora en el verso 925 de Soledad Primeras dice:
"en dulce se desaten líquid
o oro"
pero siempre que puede la evita como en este otro verso , el 988:
"montañeses, cual suele de
lo/
alto"
Un abrazo con mi felicitación por este poema tan hermoso que nos regalas
un cordial y afectuoso saludo.
Si he pintado con filtros de colores
la penumbra espectral de la cisterna,
será porque mi mágica linterna
es un caleidoscopio de primores.
La acuarela vivaz de mis amores
espeja en la pared de la caverna
el mágico balcón de una lucerna
que da al jardín de estrellas y de flores
Flechas del arco iris luce mi hada.
lunas en arrebol de mi existencia,
galas de rosicler por la ensenada
que en su vaivén derramarán mi esencia
sobre el barco que zarpa en la alborada
bajo las mariposas de la ausencia.