Vicente Fernández-Cortés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Circunloquio para una noche fría
Será que a ti te vuelan alcatraces
en un clamor de brisas y mareas.
Será que eres gaviota en un batir de alas
que sacudiera un eco moribundo.
Pudiera ser que fueras en sí mismo
un acto de fe ciega que ahonda en tus quimeras
en un temblor inútil y violento.
Debe ser que eres agua,
tibio humedal de boca desbocada,
la inescrutable ruta de un sueño a la deriva.
Puede que al fin tengamos los ojos sumergidos
en mil profundidades, inmensamente nuestros.
Será que eres hondura, raudal y tempestades.
Y estás toda desnuda,
y estás ebria de piel,
en esta piel de corzo malherido
que soy cuando tus manos se te han quedado heladas
en este inmenso frío que nos mata.
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