Luis Rubio
Moderador ENSEÑANTE/Asesor en Foro Poética Clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
Antes de que existiera el coaching hubo
gente que se tiró por la ventana.
Del camposanto de los rascacielos
caían ángeles con alas rotas.
Santos ricos. Creyentes opulentos
sin temor a perder, pero perdidos
por la ilusión de la fortuna.
Entregarse a una meta y exprimirse
en la casa de apuestas de la vida
es dispararse al pie a quemarropa.
De la ruleta rusa, del revólver,
que se acerca a la sien nacen los sueños.
Crecer para ser algo más que un tiro
que saldrá a tu pesar por la culata
es un riesgo y el riesgo es el contrato.
Es esa parte extraña de las cosas
que nos hace seguir luchando.
Sabemos que es inútil, que no hay premio,
que el fracaso es el pan de cada día;
pero aun así creemos en el coaching,
en los dentistas y en los cuentos chinos.
gente que se tiró por la ventana.
Del camposanto de los rascacielos
caían ángeles con alas rotas.
Santos ricos. Creyentes opulentos
sin temor a perder, pero perdidos
por la ilusión de la fortuna.
Entregarse a una meta y exprimirse
en la casa de apuestas de la vida
es dispararse al pie a quemarropa.
De la ruleta rusa, del revólver,
que se acerca a la sien nacen los sueños.
Crecer para ser algo más que un tiro
que saldrá a tu pesar por la culata
es un riesgo y el riesgo es el contrato.
Es esa parte extraña de las cosas
que nos hace seguir luchando.
Sabemos que es inútil, que no hay premio,
que el fracaso es el pan de cada día;
pero aun así creemos en el coaching,
en los dentistas y en los cuentos chinos.
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