eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como hojas a la deriva, así somos cuando nos zarandea el amor, cuando nos presenta un cuerpo de Apolo, y caemos ante él. Empieza todo el ritual, que claro que es bonito y tentador, pero como eche raices, y veo en este poema que quiere echarlas, saca tus armas de mujer y a la conquista: ¡tú puedes!.
Me encantó leerte en esta rendición al amor y a todas sus tretas. Besos, inmensos.
Me encantó leerte en esta rendición al amor y a todas sus tretas. Besos, inmensos.