Viten
Poeta fiel al portal
Amantes son dos seres que se pueden aguantar; amantes son dos almas que nadie las separa. Me basta tu mirada, cual flecha envenenada, para caer de rodillas a tus pies, suplicante.
¿Cómo hice que me quieras? ¿Cómo llegué a ser tu amante?, ¿cómo puedes aguantarme y no huir horrorizada por mi “cursi” palabrería?; ¿tanto me quieres acaso?… ¿cómo entiendo que me quieres?
Y es que en mi mente no existen razones suficientes por las cuales un ángel se fije en un humano común y corriente, explícame, te lo ruego, como se enciende esa llama ardiente de deseo que hoy brilla en tus ojos cuando me miras.
¿Acaso tengo un encendedor mágico?, te juro que no le encuentro lógica.
Ya divertida posas tu mirada en mí mientras yo termino de luchar contra esta mente absurda que ahora solo puede vacilar entre palabras escritas sobre el blanco lienzo de tu cuerpo, te ruego me dejes poder averiguar el milagro que realizó el ser supremo sobre ti para que en tus pupilas se dibuje un yo que no veo reflejado en ese espejo que acabo de quebrar con la fuerza del amor que inyectas en mi yugular, con un beso con cierto tono de vampiro, cual si fuera el suero que me ata a la vida, ahora vivo y respiro por tu amor.
Amor, cariño, ya no sé como llamarte; quisiera inventar una palabra que describa todo lo que eres, una palabra perfecta, pues perfecta es poco, casi nada al lado tuyo. No me basta sublime, ni tampoco magnífica, no me basta amor, amor, no me basta nada para describirte, amor, mi vida, lo eres todo y cuando digo todo, eso eres tú, mi todo… amor.
Y es que redundar es muy poco, cielo, si fueras un número serías algo más que el infinito, si fueras un beso serías uno dulce y salado, amargo y delicioso, lo serías todo amor… Y es que si fueras… si fueras algo, no serías tú, por eso es imposible compararte también, tú eres todo, tú, tú, tú… solo tú amor mío.
Y si esta vez te llega a abrumar mi palabrería, y es que para ti mil cartas en este instante podría escribir, entonces déjame vivir en tu mente con este último párrafo.
Amor, si tu no fueses eso, entonces ¿Qué sería el amor?
¿Cómo hice que me quieras? ¿Cómo llegué a ser tu amante?, ¿cómo puedes aguantarme y no huir horrorizada por mi “cursi” palabrería?; ¿tanto me quieres acaso?… ¿cómo entiendo que me quieres?
Y es que en mi mente no existen razones suficientes por las cuales un ángel se fije en un humano común y corriente, explícame, te lo ruego, como se enciende esa llama ardiente de deseo que hoy brilla en tus ojos cuando me miras.
¿Acaso tengo un encendedor mágico?, te juro que no le encuentro lógica.
Ya divertida posas tu mirada en mí mientras yo termino de luchar contra esta mente absurda que ahora solo puede vacilar entre palabras escritas sobre el blanco lienzo de tu cuerpo, te ruego me dejes poder averiguar el milagro que realizó el ser supremo sobre ti para que en tus pupilas se dibuje un yo que no veo reflejado en ese espejo que acabo de quebrar con la fuerza del amor que inyectas en mi yugular, con un beso con cierto tono de vampiro, cual si fuera el suero que me ata a la vida, ahora vivo y respiro por tu amor.
Amor, cariño, ya no sé como llamarte; quisiera inventar una palabra que describa todo lo que eres, una palabra perfecta, pues perfecta es poco, casi nada al lado tuyo. No me basta sublime, ni tampoco magnífica, no me basta amor, amor, no me basta nada para describirte, amor, mi vida, lo eres todo y cuando digo todo, eso eres tú, mi todo… amor.
Y es que redundar es muy poco, cielo, si fueras un número serías algo más que el infinito, si fueras un beso serías uno dulce y salado, amargo y delicioso, lo serías todo amor… Y es que si fueras… si fueras algo, no serías tú, por eso es imposible compararte también, tú eres todo, tú, tú, tú… solo tú amor mío.
Y si esta vez te llega a abrumar mi palabrería, y es que para ti mil cartas en este instante podría escribir, entonces déjame vivir en tu mente con este último párrafo.
Amor, si tu no fueses eso, entonces ¿Qué sería el amor?
Última edición:
::