Nancy que preciosidad nos dejas, con cual sutileza esa rosa no amada es desdichada, encantador de inicio a fin, en versos de gran belleza decoras un ambiente de dulzura y desamor de la flor que hace su nombre belleza y del amor un canto, un obsequio, rota su esperanza y en el suelo caída vio rota su vida sín ser admirada, olida y albergada por corazones de amor henchidos y el suelo la mira acariciándola, arropando su corazón herido.
Mis aplausos por tal poema, historia tierna que aúna la dulzura y la locura del desaprensivo.
Te dejo reputación y una puntuación de mucho más del cien.
Un besazo de tu eterno amigo José Manuel.