Con las disculpas del caso.
El haiku es una forma sencilla de decir cosas complejas y profundas. Esa es su base: la sencillez.
Pero la poesía breve, pone dificultades para expresar tanto con tan poco. Y en el haiku incluso se niega expresar sentimientos directamente, y aún así se debe lograr una respuesta emocional del lector.
Como si fuera una obra de teatro el punto inicial es el escenario, el sitio y tiempo (suteji formado por el kigo y/o meisho)
La obra tiene un actor, pero en el haiku lo importante no es el actor sino su actuar, la acción en si misma.
Se tiene una visión estática y una visión dinámica, que se unen y contraponen provocando una ruptura de ambas visiones y que en ojos del lector da vida a una nueva visión no descrita.
La ruptura en el idioma japonés es el kire de sentido, o el kireji escrito. En el idioma español se puede echar mano de los signos de puntuación, pero la ruptura de sentidos impidiendo una lectura continua es el mejor medio.
Falta entonces la respuesta del lector. El lograr una respuesta emocional en el lector es harto complicado, pero se puede lograr manejando adecuadamente el idioma.
Esto que en japonés se denomina aware se facilita por la gran cantidad de dobles significados y formas de lectura (entonación).
Incluso obras que no pretenden ser haiku, logran, gracias a su lenguaje simple y cómplice, tener sensación de haiku, o lo que se denomina haimi.
Es cuestión de permitir a los sentidos que capten cuanto se pueda, y luego simplificar en las palabras más sencillas posibles.
Una tarea enorme, pero no imposible.