Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Fue lluvia y es esqueleto, caudal fantasma,
aire de ojos que se aglutina
en torno a un breve cristal de apetito,
gota de sangre que toca la orilla de tu destierro
y retrocede a ser la mirada que funda el vacío.
Los labios están cayendo de algo que aún sonríe,
algo que no es tu boca,
sino presagio de otoño que muerde las vértebras,
tibieza descolgada de un vuelo insospechado,
textura que evade la grieta y asume el sonido.
El lápiz que no fue barco dibuja el mar en la palabra ola
sobre la ausente inmensidad de un árbol:
vuelve el imperio de lo estatuido.
De no ser por el pez que incendia las ramas de su charco
ya todo sería como si nunca nos hubiéramos visto.
aire de ojos que se aglutina
en torno a un breve cristal de apetito,
gota de sangre que toca la orilla de tu destierro
y retrocede a ser la mirada que funda el vacío.
Los labios están cayendo de algo que aún sonríe,
algo que no es tu boca,
sino presagio de otoño que muerde las vértebras,
tibieza descolgada de un vuelo insospechado,
textura que evade la grieta y asume el sonido.
El lápiz que no fue barco dibuja el mar en la palabra ola
sobre la ausente inmensidad de un árbol:
vuelve el imperio de lo estatuido.
De no ser por el pez que incendia las ramas de su charco
ya todo sería como si nunca nos hubiéramos visto.
18 de agosto de 2021
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