• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)
  • Herramienta Métrica Española analiza tus versos: sílabas, sinalefas, rimas, formas poéticas. Probar →

Como una rosa (Sonatina)

Ramon bonachi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Como una rosa (Sonatina)
559579233_24874744948801190_1712560416709097003_n.jpg
.
Inocente, valiosa , indefensa y ansiosa,
descubriendo mañanas cual romántica rosa
y otorgando a sus días inefable color.
Acogida en el seno de aventuras sin freno,
daba forma constante de lo propio y ajeno
aprendiendo del tiempo su profundo valor.
.
Cada día un manojo de enramados instantes,
devoraban las horas como bocas gigantes
y sirvientes de un paso dictador y muy cruel.
Cada día sumado daba inicio al siguiente
con la fuerza y el brío de un ansioso presente
que ofrecía al futuro dulces tarros de miel.
.
Eran suaves los pétalos, todos ellos en mano
del intenso perfume, que le daba al verano
y a las cálidas noches que esperaban atrás.
Con el cielo cubierto de momentos de gloria,
disfrutaba orgullosa su fugaz trayectoria
con el vientre repleto de quizás y ojalás.
.
Su ilusión veraniega no tenía barreras,
ni tenía en la mente coronarse de esperas;
se movía y crecía con total libertad.
A los ojos del mundo parecía invencible
vigorosa presencia, de final imposible,
mas los días cambiaron sin aviso de edad.
.
Deshojando el otoño su sedosa armadura,
la firmeza dejaba de sentirse segura;,
las doradas mañanas, arañaban su tez.
Las caricias de otoño parecían puntales
para no destruîr sus momentos vitales
y seguir resistiendo con total sensatez.
.
Eran horas contadas, con la piel resistiendo
el embate del viento, bajo el clásico atuendo
del momento dorado, predispuesto a arañar.
Fueron soles cansados, asomándose pálidos,
solamente siluetas de pasados escuálidos
y que andaban vestidos de manera dispar.
.
Hoy el traje de invierno, descosido y ajado,
no será suficiente, no dará resultado
con el frío a las puertas de un gastado elixir.
Con la nieve rondando la reseca hojarasca
de una rosa que aguanta toda débil borrasca
va quedando apresado todo intento de huir.
.
Toda fuente de vida, con la suerte delante,
va dejando estaciones con el tiempo expectante
cual si fuera la rosa, de mi viejo rosal .
Aparece el temor al saber que el invierno
borrará de la mente todo instante materno
cuando diga la vida, “ha llegado el final”
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.
 

Archivos adjuntos

  • 559579233_24874744948801190_1712560416709097003_n.jpg
    559579233_24874744948801190_1712560416709097003_n.jpg
    295,3 KB · Visitas: 88
Última edición:
Como una rosa (Sonatina)
Ver el archivos adjunto 65621
.
Inocente, valiosa , indefensa y ansiosa,
descubriendo mañanas cual romántica rosa
y otorgando a sus días inefable color.
Acogida en el seno de aventuras sin freno,
daba forma constante de lo propio y ajeno
aprendiendo del tiempo su profundo valor.
.
Cada día un manojo de enramados instantes,
devoraban las horas como bocas gigantes
y sirvientes de un paso dictador y muy cruel.
Cada día sumado daba inicio al siguiente
con la fuerza y el brío de un ansioso presente
que ofrecía al futuro dulces tarros de miel.
.
Eran suaves los pétalos, todos ellos en mano
del intenso perfume, que le daba al verano
y a las cálidas noches que esperaban atrás.
Con el cielo cubierto de momentos de gloria,
disfrutaba orgullosa su fugaz trayectoria
con el vientre repleto de quizás y ojalás.
.
Su ilusión veraniega no tenía barreras,
ni tenía en la mente coronarse de esperas;
se movía y crecía con total libertad.
A los ojos del mundo parecía invencible
vigorosa presencia, de final imposible,
mas los días cambiaron sin aviso de edad.
.
Deshojando el otoño su sedosa armadura,
la firmeza dejaba de sentirse segura;,
las doradas mañanas, arañaban su tez.
Las caricias de otoño parecían puntales
para no destruîr sus momentos vitales
y seguir resistiendo con total sensatez.
.
Eran horas contadas, con la piel resistiendo
el embate del viento, bajo el clásico atuendo
del momento dorado, predispuesto a arañar.
Fueron soles cansados, asomándose pálidos,
solamente siluetas de pasados escuálidos
y que andaban vestidos de manera dispar.
.
Hoy el traje de invierno, descosido y ajado,
no será suficiente, no dará resultado
con el frío a las puertas de un gastado elixir.
Con la nieve rondando la reseca hojarasca
de una rosa que aguanta toda débil borrasca
va quedando apresado todo intento de huir.
.
Toda fuente de vida, con la suerte delante,
va dejando estaciones con el tiempo expectante
cual si fuera la rosa, de mi viejo rosal .
Aparece el temor al saber que el invierno
borrará de la mente todo instante materno
cuando diga la vida, “ha llegado el final”
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.
Nunca había leído una sonatina completa pero... esta me atrapó.
Tremendo tu trabajo, Ramón, y preciosa la forma en que narras la historia; mi más sincera enhorabuena por este grandísimo acierto.

Un saludo.
 
Como una rosa (Sonatina)
Ver el archivos adjunto 65621
.
Inocente, valiosa , indefensa y ansiosa,
descubriendo mañanas cual romántica rosa
y otorgando a sus días inefable color.
Acogida en el seno de aventuras sin freno,
daba forma constante de lo propio y ajeno
aprendiendo del tiempo su profundo valor.
.
Cada día un manojo de enramados instantes,
devoraban las horas como bocas gigantes
y sirvientes de un paso dictador y muy cruel.
Cada día sumado daba inicio al siguiente
con la fuerza y el brío de un ansioso presente
que ofrecía al futuro dulces tarros de miel.
.
Eran suaves los pétalos, todos ellos en mano
del intenso perfume, que le daba al verano
y a las cálidas noches que esperaban atrás.
Con el cielo cubierto de momentos de gloria,
disfrutaba orgullosa su fugaz trayectoria
con el vientre repleto de quizás y ojalás.
.
Su ilusión veraniega no tenía barreras,
ni tenía en la mente coronarse de esperas;
se movía y crecía con total libertad.
A los ojos del mundo parecía invencible
vigorosa presencia, de final imposible,
mas los días cambiaron sin aviso de edad.
.
Deshojando el otoño su sedosa armadura,
la firmeza dejaba de sentirse segura;,
las doradas mañanas, arañaban su tez.
Las caricias de otoño parecían puntales
para no destruîr sus momentos vitales
y seguir resistiendo con total sensatez.
.
Eran horas contadas, con la piel resistiendo
el embate del viento, bajo el clásico atuendo
del momento dorado, predispuesto a arañar.
Fueron soles cansados, asomándose pálidos,
solamente siluetas de pasados escuálidos
y que andaban vestidos de manera dispar.
.
Hoy el traje de invierno, descosido y ajado,
no será suficiente, no dará resultado
con el frío a las puertas de un gastado elixir.
Con la nieve rondando la reseca hojarasca
de una rosa que aguanta toda débil borrasca
va quedando apresado todo intento de huir.
.
Toda fuente de vida, con la suerte delante,
va dejando estaciones con el tiempo expectante
cual si fuera la rosa, de mi viejo rosal .
Aparece el temor al saber que el invierno
borrará de la mente todo instante materno
cuando diga la vida, “ha llegado el final”
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.
Se percibe el entusiasmo de la juventud, pero eventualmente también el sufrimiento del otoño e invierno, es inevitable la llegada de la muerte.

Saludos
 
Como una rosa (Sonatina)
Ver el archivos adjunto 65621
.
Inocente, valiosa , indefensa y ansiosa,
descubriendo mañanas cual romántica rosa
y otorgando a sus días inefable color.
Acogida en el seno de aventuras sin freno,
daba forma constante de lo propio y ajeno
aprendiendo del tiempo su profundo valor.
.
Cada día un manojo de enramados instantes,
devoraban las horas como bocas gigantes
y sirvientes de un paso dictador y muy cruel.
Cada día sumado daba inicio al siguiente
con la fuerza y el brío de un ansioso presente
que ofrecía al futuro dulces tarros de miel.
.
Eran suaves los pétalos, todos ellos en mano
del intenso perfume, que le daba al verano
y a las cálidas noches que esperaban atrás.
Con el cielo cubierto de momentos de gloria,
disfrutaba orgullosa su fugaz trayectoria
con el vientre repleto de quizás y ojalás.
.
Su ilusión veraniega no tenía barreras,
ni tenía en la mente coronarse de esperas;
se movía y crecía con total libertad.
A los ojos del mundo parecía invencible
vigorosa presencia, de final imposible,
mas los días cambiaron sin aviso de edad.
.
Deshojando el otoño su sedosa armadura,
la firmeza dejaba de sentirse segura;,
las doradas mañanas, arañaban su tez.
Las caricias de otoño parecían puntales
para no destruîr sus momentos vitales
y seguir resistiendo con total sensatez.
.
Eran horas contadas, con la piel resistiendo
el embate del viento, bajo el clásico atuendo
del momento dorado, predispuesto a arañar.
Fueron soles cansados, asomándose pálidos,
solamente siluetas de pasados escuálidos
y que andaban vestidos de manera dispar.
.
Hoy el traje de invierno, descosido y ajado,
no será suficiente, no dará resultado
con el frío a las puertas de un gastado elixir.
Con la nieve rondando la reseca hojarasca
de una rosa que aguanta toda débil borrasca
va quedando apresado todo intento de huir.
.
Toda fuente de vida, con la suerte delante,
va dejando estaciones con el tiempo expectante
cual si fuera la rosa, de mi viejo rosal .
Aparece el temor al saber que el invierno
borrará de la mente todo instante materno
cuando diga la vida, “ha llegado el final”
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.


¡¡Ramón, qué alegría volver a encontrar tu poesía!!

Excelente sonatina, estimado Poeta, rítmica, elaborada y hermosa historia. Felicitaciones.

Un abrazo grande.

Isabel
 
¡¡Ramón, qué alegría volver a encontrar tu poesía!!

Excelente sonatina, estimado Poeta, rítmica, elaborada y hermosa historia. Felicitaciones.

Un abrazo grande.

Isabel
Gracias preciosa, mi vida es como una goma, el tiempo estira y encoge y no puedo dominarlo, las horas libres son escasas y el trabajo muy sacrificado, besos y abrazos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba