BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Común destierro
el tuyo, asumir la desdicha
como tributo de la pretérita
felicidad. Duermen todavía,
junto a esquelas cumplidoras,
y eficientes, tus misivas aplazadas.
Sobre el mismo escritorio de mármol,
la madera se ha hecho un hueco, arraigando
raíces y maleza, filamentos de un amor
desvanecido. A igual río, idéntico paisaje:
árboles desportillados e inclinados
sobre el agua, que acumula un vergel
salvaje de libélulas y manantiales abandonados.
No, no podrás decir que no lo intentaste, mas
en medio de un azul primaveral, tu propia vida
reverdece. Enebro contingente que revive
entre tus brazos.
©
el tuyo, asumir la desdicha
como tributo de la pretérita
felicidad. Duermen todavía,
junto a esquelas cumplidoras,
y eficientes, tus misivas aplazadas.
Sobre el mismo escritorio de mármol,
la madera se ha hecho un hueco, arraigando
raíces y maleza, filamentos de un amor
desvanecido. A igual río, idéntico paisaje:
árboles desportillados e inclinados
sobre el agua, que acumula un vergel
salvaje de libélulas y manantiales abandonados.
No, no podrás decir que no lo intentaste, mas
en medio de un azul primaveral, tu propia vida
reverdece. Enebro contingente que revive
entre tus brazos.
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