Quizás porque soy isleña
y mi esencia es de gaviota,
busco esa tierra remota
que todo viajero sueña.
Pero hay días que se adueña
de mi la desesperanza
y se inclina la balanza
del lado del realismo
no creas que es derrotismo.
¡Ya no estoy para mudanzas!
Ya no estoy para mudanzas,
déjame volar a solas
cuerpo a cuerpo con olas
recordando mis andanzas.
Mis vuelos son como danzas
que alejan mi sufrimiento,
mi compañero es el viento,
por él me dejo llevar
tan solo por ahuyentar
la sombra del desaliento.
La sombra del desaliento
combato con fortaleza
esa es mi naturaleza
me viene de nacimiento.
La entereza es el cimiento
en que se apoya mi fe
me dice que venceré
y a pesar de la cornada,
aunque quede magullada
siempre me levantaré.
Última edición: