Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nervioso y algo inquieto me levanto
porque alguien ronda cerca de mi puerta,
con avidez y la mirada incierta,
creando en mi pesar gran solivianto.
No es momento de angustia ni quebranto,
mas, es razón tener mente despierta
y una intuición serena siempre alerta
para una situación que alarma tanto.
Esperando sin miedo al enemigo,
presto me hallo con ganas de luchar,
en el que puede ser mi gran combate
...y un golpe seco, !zas!, pudo conmigo,
el viento y un pestillo sin echar
arruinaron mi honor, ¡qué botarate!
porque alguien ronda cerca de mi puerta,
con avidez y la mirada incierta,
creando en mi pesar gran solivianto.
No es momento de angustia ni quebranto,
mas, es razón tener mente despierta
y una intuición serena siempre alerta
para una situación que alarma tanto.
Esperando sin miedo al enemigo,
presto me hallo con ganas de luchar,
en el que puede ser mi gran combate
...y un golpe seco, !zas!, pudo conmigo,
el viento y un pestillo sin echar
arruinaron mi honor, ¡qué botarate!