Troto
Pablo Romero Parada
Llegamos a la habitación
con la excusa de que me colgaras algo,
te eché en cama,
intenté ser lo más sutil posible,
pero como de costumbre
me apartaste.
Quedamos mirando el techo,
al rato,
posé mi mano en tu pierna,
la fui subiendo
y me dijiste:
¡para!
mientras te volvías a alejar.
Nos pusimos a mirar la pared,
no tuvimos más remedio que ponernos a hablar,
me contaste que te excitaba un tipo,
que estabas avergonzada por ello
y aunque digas no,
yo se que te gustaría tener su polla entre las manos.
Creo que podré soportar que te lo folles
si eso sirve para que te dejes tocar más a menudo,
así que solo quiero que me digas gracias
y que te vayas a por él.
con la excusa de que me colgaras algo,
te eché en cama,
intenté ser lo más sutil posible,
pero como de costumbre
me apartaste.
Quedamos mirando el techo,
al rato,
posé mi mano en tu pierna,
la fui subiendo
y me dijiste:
¡para!
mientras te volvías a alejar.
Nos pusimos a mirar la pared,
no tuvimos más remedio que ponernos a hablar,
me contaste que te excitaba un tipo,
que estabas avergonzada por ello
y aunque digas no,
yo se que te gustaría tener su polla entre las manos.
Creo que podré soportar que te lo folles
si eso sirve para que te dejes tocar más a menudo,
así que solo quiero que me digas gracias
y que te vayas a por él.
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