Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con los dedos de una mano
puedo contar mis amigos,
cinco dedos de la mano,
cuando se trata de amigos
¡Qué pocos dedos son cinco!
Cinco que ya no son cinco
qué pena que sean tan pocos
pues ya van faltando amigos.
¡Qué pocos son cinco dedos
y ya son menos de cinco!
Aunque todos diferentes
todos los dedos son míos
igual lo son mis amigos
y a todos los necesito,
cada uno es como es
y ya no somos ni cinco
Y me atormenta la duda:
¿Quién preparará su marcha?
¿Quién se quedará en silencio
cuando aún seamos menos
y el cinco solo un recuerdo
de los amigos que fuimos?
Puede que nunca despeje
esta duda sin sentido
pues su tiempo esta marcado
lo mismo que lo está el mío
¿Qué número seré yo
cuando cuenten mis amigos?