Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enciérrame entre tus brazos, que ahí, estoy dispuesta a cumplir cadena perpetua. Aliméntame con tus besos y tu pasión. Que mi colchón sea tu cuerpo y mi almohada, tu pecho, ese rinconcito donde apoyo mi cabeza y escucho tus latidos.
Pero si no aceptas un compromiso a largo plazo, abre tus brazos, suéltame, empújame a volar, que yo me encargaré de abrir mis alas y retomar mi camino. No me enjaules en promesas falsas. No retrases la hora de partida.
No pienses en mis lágrimas, ni en mis heridas. Las lágrimas se secarán, las heridas sanarán. Después de las lágrimas vendrán sonrisas. Las cicatrices, remanencias de las heridas, serán señales de experiencias, recordatorios de los errores que se deben obviar.
Vamos, decídete, me encierras o me echas a volar. Me condenas o me liberas