LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hay un tiempo para esparcir las piedras y
un tiempo para amontonarlas; un tiempo
para abrazar y otro tan bello que te
pertenece.
(Eclesiastés (3,4)
un tiempo para amontonarlas; un tiempo
para abrazar y otro tan bello que te
pertenece.
(Eclesiastés (3,4)
CONFLUENCIA CON UN POETA NÓMADA (dedicado a K. Kavafis)
Llueve…
Génesis de un frío para ir al mar
sintiendo esa serenidad ahogada
donde mi gesto futuro es origen.
Único,
incandescente.
Génesis de un frío para ir al mar
sintiendo esa serenidad ahogada
donde mi gesto futuro es origen.
Único,
incandescente.
Y arqueado me acodé
de los relucientes rescoldos
pues las hojas bebían liras
brindadas de un vino dulce.
Crátera, barro roto
pero tan efímero.
de los relucientes rescoldos
pues las hojas bebían liras
brindadas de un vino dulce.
Crátera, barro roto
pero tan efímero.
Y arqueado en los buriles
sentí ecuaciones de ruidos,
el cielo se entregaba
en un olvido que gesticulaba plumas
dejando su tono delicuescente
entre ecos de voces y esferas…,
desgarros de un vuelo perdido.
¡Lágrimas floríficas!
¿Quién es usted?
¿Por qué quiere robar mi razón?
Pues mis ojos limpios son horizontes
que desean sólo descubrir infinitos
para desembarcan en un destino
lleno de gritos profundos de silencio,
¡Hasta siempre!
¿Por qué quiere robar mi razón?
Pues mis ojos limpios son horizontes
que desean sólo descubrir infinitos
para desembarcan en un destino
lleno de gritos profundos de silencio,
¡Hasta siempre!
Pues en las melodías, mi llorosa alma
ha sido desgajada por tormentas.
En un delirio,
genuflexo, bajo la cabeza
para en torsiones de tristeza olvidada
quererme zambullir en aguas de color
que macizas e intensas son burdeles
para una bóveda de hojas circuncidadas
entregas germinales de licores ambarinos.
Y reflexiono…
Contemplo tanto la belleza
que mi visión es permanente.
Un arrullo para ungirme,
mercado que paga amor
pues ya es un tiempo agobiado
donde las caracolas se amontonan,
para siempre llorar con sus perfumes.
* * * * * * *
luzyabsenta
Tristeza…, leí a Kavafis, escuche a Björk y la madrépora increíble de las líneas fue
el sencillo ornamento para labrar un acopio de arcillas, un concebido oxido de cancelasy regazos donde la talla se hace destino amable. Ajuar incomprendido y lleno de encajes.
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