Hoy debo presentar sin más remedio
un soneto que en clásica compita
y lírica ilusión su voz transmita
al lector, despertándole del tedio.
Hercúlea tarea, un epicedio
quisiera componer, la muerte excita
los nobles sentimientos pues invita
a expresar compasiones por su asedio.
Mi verso llorará, murió mi musa;
con ella se llevó mi inspiración,
su lugar cubre desesperación.
A todos les invito, sin excusa,
a su cortejo fúnebre asistir
y consolar un poco mi sufrir.
Se autoriza aplaudir,
son admitidos reconocimientos
e incluso renegar de mis lamentos.
un soneto que en clásica compita
y lírica ilusión su voz transmita
al lector, despertándole del tedio.
Hercúlea tarea, un epicedio
quisiera componer, la muerte excita
los nobles sentimientos pues invita
a expresar compasiones por su asedio.
Mi verso llorará, murió mi musa;
con ella se llevó mi inspiración,
su lugar cubre desesperación.
A todos les invito, sin excusa,
a su cortejo fúnebre asistir
y consolar un poco mi sufrir.
Se autoriza aplaudir,
son admitidos reconocimientos
e incluso renegar de mis lamentos.