Consuelo

Rodrigo del Río

El cazador de sueños.
Consuelo
Al terminar, soltaste tu lamento
como un agraz y oscuro paredón.
Lucías fiel, anclada en un rincón
sin conocer el ácido tormento.

Ahora, por fin, descansas del momento
en que te fue rasgado el corazón
por un falaz e ingrato batallón
que acribilló tu afable sentimiento.

Yaces ahí, pequeña de alma pura.
Tan virginal fantasma del ayer
en tu jergón, hermosa criatura.

Al fin cesó culpable padecer
frío estertor, potente envergadura.
Ya se acabó, murió, dejó de ser.

Rodrigo del Río
 
Última edición:
Querido amigo musador, tengo varias dudas con respecto a este poema.
Primero:
Por lo que entiendo son versos dodecasílabos, separados en dos hemistiquios
De cinco, cesura y siete sílabas. Primera duda, si esa aceveración es correcta, ¿Se puede llamar soneto?
Segundo:
La acentuación en (1° o 2°) 4°,7° y 11° sílabas es correcta para el ritmo.
O definitivamente está todo incorrecto. He escrito varios poemas similares, terminando el primer hemistiquio en agudo. Al contar las silabas ¿Se debe sumar una más? Entiendo que sí.
Agradeceré todos tus comentarios.
Te saluda
Rodrigo del Río
 
Hola, Rodrigo. A mi criterio tus versos son buen ejemplo de los que se llaman «endecasílabos a la francesa». Te transcribo acá la descripción que da de ellos José Domínguez Caparrós en su Diccionario de Métrica Española.

------------------------
endecasílabo a la francesa. Endecasílabo que va acentuado en cuarta, sexta u octava y décima sílabas. Además, se rige por las siguientes normas: la cuarta sílaba acentuada debe coincidir con la sílaba final de una palabra aguda, y, si la palabra es llana, no se cuenta la sílaba que sigue a la cuarta acentuada (se da una cesura épica); hay una fuerte pausa tras la cuarta, que lo convierte en un verso compuesto.

Dios está azul. La flauta y el tambor
anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con sol de la pradera!
JUAN RAMON JIMÉNEZ

Considera Pedro Henríquez Ureña este tipo de endecasíla
bo como un ejemplo de versificación fluctuante acentual, don
de, sobre el eje de endecasílabos normales, aparecen endecasí
labos crecientes, es decir, endecasílabos que, como el tercero,
tienen una sílaba de más, que pierden por la cesura épica.
-------------------

Efectivamente si se consideran compuestos podrían considerarse dodecasílabos,
lo que daría mayor libertad en la acentuación del segundo hemistiquio heptasílabo. Pero pueden también leerse sin marcar tanto la cesura, lo que permite combinarlos con otros endecasílabos en contextos polirrítmicos. Son bastante frecuentes entre los endecasílabos del siglo XVI (en Juan Boscán, por ejemplo), posiblemente por influencia de Ausías March que escribía en catalán.

Existe una marcada tendencia a extender la denominación de soneto a otra estructuras, variando la métrica y la disposición de las rimas. No me parece saludable esta tendencia, por razones epistemológicas, pero no soy yo quien para combatirla. En el caso de la variación en la métrica, tu caso, en la entrada correspondiente al soneto en el mismo diccionario que antes mencioné dice:

---------------
soneto. Poema formado por catorce versos de arte mayor
-endecasílabos, en su forma clásica- con rima consonante.
...
--------------

Diría, en conclusión, que, se consideren endecasílabos o dodecasílabos tus versos, has escrito un bonito soneto.

Algunos detalles más te comento en la cita.

abrazo
Jorge


Querido amigo musador, tengo varias dudas con respecto a este poema.
Primero:
Por lo que entiendo son versos dodecasílabos, separados en dos hemistiquios
De cinco, cesura y siete sílabas. Primera duda, si esa aceveración es correcta, ¿Se puede llamar soneto?
Segundo:
La acentuación en (1° o 2°) 4°,7° y 11° sílabas es correcta para el ritmo.
O definitivamente está todo incorrecto. He escrito varios poemas similares, terminando el primer hemistiquio en agudo. Al contar las silabas ¿Se debe sumar una más? Entiendo que sí.
Agradeceré todos tus comentarios.
Te saluda
Rodrigo del Río
Consuelo
Al terminar, soltaste tu lamento
como un agraz, y oscuro paredón.
(eliminaría la coma)
Lucías fiel, anclada en un rincón
sin conocer el ácido tormento.

Ahora por fin, descansas del momento
(pondría otra coma, después de «Ahora»)
en que te fue rasgado el corazón
por un falaz e ingrato batallón
que acribilló tu afable sentimiento.

Yaces ahí, pequeña de alma pura
(este encabalgamiento me causó confusión en la primera lectura, al adjudicar el «tan virginal» al fantasma)
tan virginal, fantasma del ayer
en tu jergón, hermosa criatura
(punto final)

Al fin cesó culpable padecer
frio estertor, potente envergadura.
(«frío»)
Ya se acabó, murió, dejó de ser.

Rodrigo del Río
Te dejo un soneto de Boscán. En los dos primeros versos puedes ver endecasílabos a la francesa, el primero 4.8.10, el segundo 4.6.10 como los tuyos.

Quisiera amor a su prisión volverme,
Por castigar mi libre sentimiento;
Y dióme de su mano un tan gran tiento,
Que hubiera en aquel punto de vencerme;
Pero tan cierto vi luego el perderme,
Que esto solo escusó mi perdimiento;
Y fué el primer afeto tan sin tiento,
Que al segundo fué fuerza rehacerme.
Si con armas amor acostumbradas
Como otras veces sale, me saliera,
Segun en salvo estoy, quizá esperara.
Mas estas aventuras desusadas,
Espérelas y empréndalas quien quiera,
Que yo no oso esperar muerte tan elara.
 
Última edición:
Hola, Rodrigo. A mi criterio tus versos son buen ejemplo de los que se llaman «endecasílabos a la francesa». Te transcribo acá la descripción que da de ellos José Domínguez Caparrós en su Diccionario de Métrica Española.

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endecasílabo a la francesa. Endecasílabo que va acentuado en cuarta, sexta u octava y décima sílabas. Además, se rige por las siguientes normas: la cuarta sílaba acentuada debe coincidir con la sílaba final de una palabra aguda, y, si la palabra es llana, no se cuenta la sílaba que sigue a la cuarta acentuada (se da una cesura épica); hay una fuerte pausa tras la cuarta, que lo convierte en un verso compuesto.

Dios está azul. La flauta y el tambor
anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con sol de la pradera!
JUAN RAMON JIMÉNEZ

Considera Pedro Henríquez Ureña este tipo de endecasíla
bo como un ejemplo de versificación fluctuante acentual, don
de, sobre el eje de endecasílabos normales, aparecen endecasí
labos crecientes, es decir, endecasílabos que, como el tercero,
tienen una sílaba de más, que pierden por la cesura épica.
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Efectivamente si se consideran compuestos podrían considerarse dodecasílabos,
lo que daría mayor libertad en la acentuación del segundo hemistiquio heptasílabo. Pero pueden también leerse sin marcar tanto la cesura, lo que permite combinarlos con otros endecasílabos en contextos polirrítmicos. Son bastante frecuentes entre los endecasílabos del siglo XVI (en Juan Boscán, por ejemplo), posiblemente por influencia de Ausías March que escribía en catalán.

Existe una marcada tendencia a extender la denominación de soneto a otra estructuras, variando la métrica y la disposición de las rimas. No me parece saludable esta tendencia, por razones epistemológicas, pero no soy yo quien para combatirla. En el caso de la variación en la métrica, tu caso, en la entrada correspondiente al soneto en el mismo diccionario que antes mencioné dice:

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soneto. Poema formado por catorce versos de arte mayor
-endecasílabos, en su forma clásica- con rima consonante.
...
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Diría, en conclusión, que, se consideren endecasílabos o dodecasílabos tus versos, has escrito un bonito soneto.

Algunos detalles más te comento en la cita.

abrazo
Jorge




Te dejo un soneto de Boscán. En los dos primeros versos puedes ver endecasílabos a la francesa, el primero 4.8.10, el segundo 4.6.10 como los tuyos.

Quisiera amor a su prisión volverme,
Por castigar mi libre sentimiento;
Y dióme de su mano un tan gran tiento,
Que hubiera en aquel punto de vencerme;
Pero tan cierto vi luego el perderme,
Que esto solo escusó mi perdimiento;
Y fué el primer afeto tan sin tiento,
Que al segundo fué fuerza rehacerme.
Si con armas amor acostumbradas
Como otras veces sale, me saliera,
Segun en salvo estoy, quizá esperara.
Mas estas aventuras desusadas,
Espérelas y empréndalas quien quiera,
Que yo no oso esperar muerte tan elara.
Agradezco muchísimo tus valiosas indicaciones, querido amigo Musador. Me has ayudado mucho y haré las correcciones correspondientes.
Te envío un fuerte abrazo y mis agradecimientos.
Rodrigo del Río
 
He modificado el poema, y en el verso diez, lo he separado del nueve a través de un punto y quitado la coma, porque justamente quiero reflejar que de esa virginidad que describo, solo queda un fantasma del ayer.
La protagonista se da cuenta que ese amor se fue, junto a su entrega amatoria, y al meditar sobre eso se siente aliviada y que debe mirar hacia adelante. Gracia samigo por hacérmelo ver, pues no pretendíaque se viera como encabalgamiento.
Un saludo.
Rodrigo
 
Consuelo
Al terminar, soltaste tu lamento
como un agraz y oscuro paredón.
Lucías fiel, anclada en un rincón
sin conocer el ácido tormento.

Ahora, por fin, descansas del momento
en que te fue rasgado el corazón
por un falaz e ingrato batallón
que acribilló tu afable sentimiento.

Yaces ahí, pequeña de alma pura.
Tan virginal fantasma del ayer
en tu jergón, hermosa criatura.

Al fin cesó culpable padecer
frío estertor, potente envergadura.
Ya se acabó, murió, dejó de ser.

Rodrigo del Río
Ayyy Rodrigo qué versos más sentidos, su melodía es suave y dulce, llegan al alma por el gran sentimiento que contienen, entrañables y muy bellos líricamente. Me ha encantado leerte. Besazos con admiración y cariño....muáááácksss...
 
Ayyy Rodrigo qué versos más sentidos, su melodía es suave y dulce, llegan al alma por el gran sentimiento que contienen, entrañables y muy bellos líricamente. Me ha encantado leerte. Besazos con admiración y cariño....muáááácksss...
Hermosa criatura, cada uno de tus comentarios son un aliciente para cualquiera que los recibe.
Sin conocerte personalmente, se que eres (Y que rima con hermosura) todo ternura.
Un abrazo y muchas gracias por dejar tu huella. Y muac para ti también.
Rodrigo del Río
 
Última edición:
Consuelo
Al terminar, soltaste tu lamento
como un agraz y oscuro paredón.
Lucías fiel, anclada en un rincón
sin conocer el ácido tormento.

Ahora, por fin, descansas del momento
en que te fue rasgado el corazón
por un falaz e ingrato batallón
que acribilló tu afable sentimiento.

Yaces ahí, pequeña de alma pura.
Tan virginal fantasma del ayer
en tu jergón, hermosa criatura.

Al fin cesó culpable padecer
frío estertor, potente envergadura.
Ya se acabó, murió, dejó de ser.

Rodrigo del Río
Hermoso soneto amigo , muy triste pero bella manera de describir el sufrimiento de esta pequeña, como siempre disfruto de tus letras te dejo un abrazo y salúdeme a su esposa tambien desde esta lejana Patagonia .
 

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