En el tema del galaico antiguo y sin animo de contrariar a los autores de la "biblias" métricas, aquí os dejo un poco de información al respecto.
Para todo aquel interesado en el tema del endecasílabo galaico antiguo (acentuación 5-10) sabemos que modernamente, raras veces aparece esta denominación y ha sido prácticamente descartada por los expertos. A continuación varios ejemplos rescatado de mis notas:
«Co-sas- mis-te-rio-sas,- trá-gi-cas, ra-ras» (desconocemos el autor)
De Boscán citamos un verso galaico antiguo con acentos en la quinta y décima sílabas, a saber: "ésta, cuyo nombre es señora mía (BOSCÁN, 1999, p. 190). -A. Robert Lauer
Otro ejemplo de galaico antiguo de Luís de Góngora:
¡Oh siempre glorïosa patria mía, «A Córdoba»
de estos dos no estoy tan seguro (aunque la literatura revisada los señala como galaicos) tambien de Góngora,
"a vuestra deidad hago el rendimiento" «A la marquesa de Ayamonte
»
cuando descubrir quiera tus afanes «Del Marqués de Santa Cruz»
Mi consejo al poeta que me escucha... ¡Manténganse alejado de los galaicos!...son muy dificiles de defender. ¡Jeje!
Abundando en lo que dices, Raul, relativo al
endecasílabo galaico antiguo, y con muchísimo miedo de que no se nos cuelen por esa brecha muchas injustificables justificaciones de
galaicos antiguos obtenidos, no intencionadamente sino por desconocimiento del endecasílabo moderno (el que han practicado el 99,99% de los compositores de sonetos, salvo las excepciones contadísimas de que luego hablaré); con ese miedo, repito, hablaré del
galaico antiguo.
El
endecasílabo galaico antiguo (no confundir con el endecasílabo de gaita gallega) tiene sus acentos principales en 5ª y 10ª sílabas, como bien dice Raúl Castillo. Resulta de la unión de un hexasílabo con un pentasílabo que, al ir acentuados como es habitual en todos los versos castellanos llanos en su penúltima sílaba, dejan sus acentos en los lugares antes indicados. Obviamente, por la longitud del verso, llevarán otros acentos secundarios pero su posición ya no es relevante; en todo caso nunca irán en 4ª ni en 6ª porque al ser contiguas a la 5ª, acentuada, producirían un
efecto antirrítmico que suele considerarse defecto. Por esta razón
en el galaico antiguo tanto la 4ª como la 6ª sílabas son átonas, rompiendo así una norma general que rige para todos los demás endecasílabos, y cuya vulneración
yo he calificado repetidamente de incorrección en mis tareas en este foro.
¿Qué, pasa, pues conmigo?¿He estado propagando deliberadamente el error en este santo foro al decir que los endecasílabos deben ir necesariamente acentuados en 4ª o en 6ª sílabas, o en ambas?
Pues no exactamente. Sucede que
el endecasílabo galaico antiguo es un completo arcaísmo abandonado por la práctica magistral desde hace prácticamente
cuatrocientos años. Veamos esto con algún mayor detalle:
1) Para mis tareas de métrica y rima suelo consultar tres manuales y un diccionario de métrica, todos muy puestos al día y muy recomendables, que ya he mencionado en más de una ocasión. Pues bien, solo uno de los manuales (el de Rudolf Baehr) y el diccionario (de Domínguez Caparrós, que cita a Baehr) mencionan el arcaico galaico antiguo; y la cita de aquel, hecha con carácter meramente complementario e informativo, fuera de la exhaustiva clasificación de tipos del endecasílabo que Baehr desarrolla a partir de la de T. Navarro, dice: El endecasílabo gallego antiguo tiene una posición particular. Parece que fue empleado como tipo autónomo sólo en la Balada laudatoria a Valle Inclán de Rubén Darío. El diccionario de Caparrós, a más de esa Balada, que reproduzco abajo menciona en tiempos modernos la composición de Manuel González Prada titulada El gran doctor.
2) Tenemos por tanto los ejemplos que trae Raul Castillo de composiciones de Góngora, Boscán y otros, de las cuales las más modernas serán sin duda las de Góngora. Pero Góngora muere en 1.627; es decir, desde principios del siglo XVII hasta hoy sólo se conocen las dos composiciones mencionadas arriba: una del más inquieto y genial investigador y resucitador de formas versales que ha conocido el lenguaje castellano, Rubén Darío, que por cierto sólo la usó en esa ocasión, y no volvió nunca a ella, y otra de González Prada, de la que no sé nada. Creo que es fundado afirmar que el endecasílabo galaico antiguo es una pieza de la arqueología del verso.
No obstante, para los amantes de las curiosidades métricas, pondré aquí, con mucho gusto la composición del monstruo de Nicaragua:
Balada laudatoria a Valle Inclán
Del país del sueño, tinieblas, brillos,
donde crecen plantas, flores extrañas,
entre los escombros de los castillos,
junto a las laderas de las montañas,
donde los pastores en sus cabañas
rezan cuando al fuego dormita el can,
y donde las sombras antiguas van
por cuevas de lobos y de raposas
ha traído cosas muy misteriosas
DON RAMÓN MARÍA DEL VALLE INCLÁN
Rubén Darío