Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
Desde un tiempo a esta parte
nos lamentamos seguido
evaluando los descuidos
que por cierto, son unos cuantos
hay angustias y quebrantos
hay miseria y mezquindad
una ausente realidad
disfrazada con dinero
sólo el tiempo es sincero
y nos muestra su verdad.
A causa de fumigaciones
ya no tenemos lechuza
ni un mísero cuis se cruza
en las rutas o caminos
derechos que al campesino
le hace mostrar la hilacha
y les ha cortado la racha
a aquellos que son bicheros
que suplían un puchero
con liebres, o con vizcachas.
Con las talas de los árboles
que es muy perjudicial
porque el sistema solar
no captura el carbono
se daña la capa de ozono
por el uso de aerosoles
si no mantienen los controles
el calor excede el nivel
las enfermedades en la piel
continúan con sus roles.
Con tantos inoculantes
plaguicida y mata yuyos
crece el cereal con orgullo
vigoroso y robusto
que de verlo te da gusto
porque ganan el desafío
pero nos da escalofrío
si la lluvia no es absorbida
toda esa agua corrida
va envenenando los ríos.
¿Salvaremos nuestro pueblo?
¿se salvará el planeta?
y los rayos ultravioletas
dejará de quemar la piel
el hombre se volverá fiel
y parará la embestida
cerraremos las heridas
obviando las ambiciones
apostando las acciones
para salvar nuestras vidas.
Pedro Vergili
nos lamentamos seguido
evaluando los descuidos
que por cierto, son unos cuantos
hay angustias y quebrantos
hay miseria y mezquindad
una ausente realidad
disfrazada con dinero
sólo el tiempo es sincero
y nos muestra su verdad.
A causa de fumigaciones
ya no tenemos lechuza
ni un mísero cuis se cruza
en las rutas o caminos
derechos que al campesino
le hace mostrar la hilacha
y les ha cortado la racha
a aquellos que son bicheros
que suplían un puchero
con liebres, o con vizcachas.
Con las talas de los árboles
que es muy perjudicial
porque el sistema solar
no captura el carbono
se daña la capa de ozono
por el uso de aerosoles
si no mantienen los controles
el calor excede el nivel
las enfermedades en la piel
continúan con sus roles.
Con tantos inoculantes
plaguicida y mata yuyos
crece el cereal con orgullo
vigoroso y robusto
que de verlo te da gusto
porque ganan el desafío
pero nos da escalofrío
si la lluvia no es absorbida
toda esa agua corrida
va envenenando los ríos.
¿Salvaremos nuestro pueblo?
¿se salvará el planeta?
y los rayos ultravioletas
dejará de quemar la piel
el hombre se volverá fiel
y parará la embestida
cerraremos las heridas
obviando las ambiciones
apostando las acciones
para salvar nuestras vidas.
Pedro Vergili