Dogsad
Poeta recién llegado
Un corazón de plomo no puede anhelar el cielo
y despegaste sola por no esperar mi vuelo,
suelo recordarte y muero a cada instante
porque te di todo pero no pude salvarte.
¿Cómo absolverte si no pudo perdonarme?,
si fui tan cobarde cuando debí ser el fuerte,
sufrí y me derrumbé cuando no pude abrazarte,
es que ahí yo comprendí que habías dejado de amarme.
Lloré y te maldecí pues solo quería borrarte
pero tu cicatriz no dejó nunca de quemarme,
dividido por partes en mi intento de curarte,
y aunque se que es muy tarde solo quiero disculparme;
Por quitarte la llave ya que nunca fui su dueño,
por hacerte culpable aun sabiendo no ser santo,
por no poder mirarte sin que brote en mí el llanto,
por que aun que sin quererlo te hice tanto daño.
Te fuiste con el viento y pasaron los años,
de ser solo uno a ser ahora dos extraños,
y ahora que he cambiado por fin veo nuestro fallo,
el amor verdadero nunca vive enjaulado.
Hoy quemo el pasado y tu recuerdo en esta carta,
decían en mis demonios algún día hay que olvidara,
el paso del tiempo me hacía tanta falta
pues por fin entiendo por que me diste la espalda.
Ciego en mi ignorancia imploraba tu presencia
mas no tenia constancia que tu esencia ya no estaba,
solo quedo tu ausencia y mi inocencia marchitada
sintiendo la impotencia de ver como te marchabas.
Hundido en la demencia en mi cama te llamaba
en mi fiel creencia de que aun yo te importaba,
pero tu indolencia a mi juicio sentenciaba,
mi dulce cenicienta tu zapato se quebraba.
Ahogada mi añoranza seguí por mi sendero
buscando la esperanza para salir del agujero,
pero tiene un precio y no siempre es el dinero,
erré al pecar de necio y me consumí en tu fuego .
Quizás no fui el bueno porque te falle primero
carcomido por los celos de perderte tenía miedo,
debí ser sincero y apartarte del sendero
pues nunca pudiste amar a este perro callejero.
y despegaste sola por no esperar mi vuelo,
suelo recordarte y muero a cada instante
porque te di todo pero no pude salvarte.
¿Cómo absolverte si no pudo perdonarme?,
si fui tan cobarde cuando debí ser el fuerte,
sufrí y me derrumbé cuando no pude abrazarte,
es que ahí yo comprendí que habías dejado de amarme.
Lloré y te maldecí pues solo quería borrarte
pero tu cicatriz no dejó nunca de quemarme,
dividido por partes en mi intento de curarte,
y aunque se que es muy tarde solo quiero disculparme;
Por quitarte la llave ya que nunca fui su dueño,
por hacerte culpable aun sabiendo no ser santo,
por no poder mirarte sin que brote en mí el llanto,
por que aun que sin quererlo te hice tanto daño.
Te fuiste con el viento y pasaron los años,
de ser solo uno a ser ahora dos extraños,
y ahora que he cambiado por fin veo nuestro fallo,
el amor verdadero nunca vive enjaulado.
Hoy quemo el pasado y tu recuerdo en esta carta,
decían en mis demonios algún día hay que olvidara,
el paso del tiempo me hacía tanta falta
pues por fin entiendo por que me diste la espalda.
Ciego en mi ignorancia imploraba tu presencia
mas no tenia constancia que tu esencia ya no estaba,
solo quedo tu ausencia y mi inocencia marchitada
sintiendo la impotencia de ver como te marchabas.
Hundido en la demencia en mi cama te llamaba
en mi fiel creencia de que aun yo te importaba,
pero tu indolencia a mi juicio sentenciaba,
mi dulce cenicienta tu zapato se quebraba.
Ahogada mi añoranza seguí por mi sendero
buscando la esperanza para salir del agujero,
pero tiene un precio y no siempre es el dinero,
erré al pecar de necio y me consumí en tu fuego .
Quizás no fui el bueno porque te falle primero
carcomido por los celos de perderte tenía miedo,
debí ser sincero y apartarte del sendero
pues nunca pudiste amar a este perro callejero.
Última edición: