jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Llego terrorificamente
con una corona venenosa, veleidosa
con un origen misterioso, tétrico.
Llego hablando en voz baja
con un aliento diabólico
como un agente político
del dictador
con una mirada asesina.
Llego en un silencio tumultuoso
como un musgo negro
cubriendo la piel
con un aliento putrefacto
en una lluvia de sangre subterránea.
Llego acuchillando la esperanza
marchitando las flores autóctonas
de la tribu
llego escupiendo razas y fronteras
crucificando religiones
hundiendo sus colmillos en el cuerpo
decaído, pequeño,indefenso.
Llego como un castigo terrenal
un aviso espectral
y los crepúsculos se enredan
prisioneros en telarañas
y la luz se va apagando
y los ataúdes no tienen muertos
viajan solos, vacíos
a un ritual de melancólico dolor
donde miles lloran a millones ausentes
fantasmas como una peste.
Un homenaje a todos los fallecidos del planeta y mis condolencias a sus familiares, un homenaje y un gran abrazo a todos los que combaten en primera linea a este virus asesino, me refiero a los trabajadores y profesionales de la salud, de los cuales mi compañera es parte de ellos. Desde la dictadura de pinochet que no sentía tanto temor e incertidumbre, creo que nadie esta a salvo de infectarse, y para muchos que estamos en grupos de alto riesgo este virus es fatal. Que dios nos acompañe y que los seres humanos comprendamos que dia tras dia cavamos nuestra tumba si no cambiamos de actitud ante el sufrimiento del planeta como un todo.
con una corona venenosa, veleidosa
con un origen misterioso, tétrico.
Llego hablando en voz baja
con un aliento diabólico
como un agente político
del dictador
con una mirada asesina.
Llego en un silencio tumultuoso
como un musgo negro
cubriendo la piel
con un aliento putrefacto
en una lluvia de sangre subterránea.
Llego acuchillando la esperanza
marchitando las flores autóctonas
de la tribu
llego escupiendo razas y fronteras
crucificando religiones
hundiendo sus colmillos en el cuerpo
decaído, pequeño,indefenso.
Llego como un castigo terrenal
un aviso espectral
y los crepúsculos se enredan
prisioneros en telarañas
y la luz se va apagando
y los ataúdes no tienen muertos
viajan solos, vacíos
a un ritual de melancólico dolor
donde miles lloran a millones ausentes
fantasmas como una peste.
Un homenaje a todos los fallecidos del planeta y mis condolencias a sus familiares, un homenaje y un gran abrazo a todos los que combaten en primera linea a este virus asesino, me refiero a los trabajadores y profesionales de la salud, de los cuales mi compañera es parte de ellos. Desde la dictadura de pinochet que no sentía tanto temor e incertidumbre, creo que nadie esta a salvo de infectarse, y para muchos que estamos en grupos de alto riesgo este virus es fatal. Que dios nos acompañe y que los seres humanos comprendamos que dia tras dia cavamos nuestra tumba si no cambiamos de actitud ante el sufrimiento del planeta como un todo.