Corre potrillo corre...

Lirae

Poeta que considera el portal su segunda casa
12705208_10205744798439258_3287856778827841243_n.jpg


He conocido a un caballo que, en sus tiempos de potrillo no le cedieron espacio, no se encontraba lugar para él, y le ubicaron en una jaulita de pájaros...
El potrillo era tan pequeño que, se conformaba con aquel habitáculo en el que tenia que encogerse para vivir...se acostumbró a aquel pequeño lugar y no se dio nunca cuenta, que era una jaula, una cárcel de rejas de plomo de la que solo podía salir con la mente y el corazón...

Comenzó a crecer, pero nadie vio nunca su jaula, nadie compartió con él en sus días de soledad tras aquellas rejas, nadie le trajo nunca noticias del exterior…
Pero él había nacido en libertad, no era un caballo de carreras, ni un caballo de rejoneo, era un caballo salvaje y libre...En su alma existían los prados y las montañas y nunca fue sumiso a la cautividad…

Paso el tiempo y, aunque sus extremidades, se habían anquilosado por el espacio tan reducido, él aprendió a correr sin piernas, a volar sin alas, a alcanzar sin manos...Aprendió a ser libre y sus pensamientos forjaron un mundo a su medida, un mundo de colores brillantes, en el que los niños disfrutaban...un mundo de música celestial donde todos danzaban al unísono alabando al Creador...un mundo de voces blancas, de caricias tiernas y palabras amorosas...un mundo de verdad, sin mentiras, cristalino y transparente...Y el caballo se conformó, con su mundo inventado...

Pero, le vieron contento, y se preguntaron ¿cómo un caballo enjaulado puede estar contento? ¡Eso no es natural! Y le volvieron a tratar como un pajarillo, y cubrieron su jaula con una tela de oscuridad... ¡Caballo calla!, ¡Caballo no mires!, ¡Caballo no tienes lugar entre nosotros..!

Y el caballo en esa extrema oscuridad, no tuvo otro remedio que, acostumbrarse a dormir...y durmió y durmió hasta que comenzó a soñar y comprobó que en sus sueños era libre...y aprendió a escaparse entre las rejas...y nunca nadie pudo destruir sus sueños…

SHA.
 
Como bien dejas patente, Lirae, no hay mayor libertad que la de galopar en nuestros sueños y visiones.
Gracias por la reflexión que nos brindas y a la que nos retas.
"Carros de Israel y su gente a CABALLO"...
 
Como bien dejas patente, Lirae, no hay mayor libertad que la de galopar en nuestros sueños y visiones.
Gracias por la reflexión que nos brindas y a la que nos retas.
"Carros de Israel y su gente a CABALLO"...
SI, eso es algo que nadie nos puede quitar, porque gracias a Dios, nadie, absolutamente nadie, tiene acceso.
Gracias Aramis, por pasar por aquí.
Saludos.
 
SI, eso es algo que nadie nos puede quitar, porque gracias a Dios, nadie, absolutamente nadie, tiene acceso.
Gracias Aramis, por pasar por aquí.
Saludos.
hay un perfume otoñal de nostalgias, de verdes caminos que saben de su libertad, un dócil dominio del verbo libertad...
La libertad hace que todo llegue con su naturalidad, no es más libre el potrillo que la hoja que en su deriva cae pero por un instante es libre de toda atadura y de toda sujeción, aunque al final de su trayecto es en realidad su fin...Ha sido libre la hoja en su caída?... Sin duda alguna¡ Pero la verdad de su libertad ha sido su viaje, ese corto trayecto.
La duda que me corroe es si yo también desearía la libertad de ese potrillo...
 
hay un perfume otoñal de nostalgias, de verdes caminos que saben de su libertad, un dócil dominio del verbo libertad...
La libertad hace que todo llegue con su naturalidad, no es más libre el potrillo que la hoja que en su deriva cae pero por un instante es libre de toda atadura y de toda sujeción, aunque al final de su trayecto es en realidad su fin...Ha sido libre la hoja en su caída?... Sin duda alguna¡ Pero la verdad de su libertad ha sido su viaje, ese corto trayecto.
La duda que me corroe es si yo también desearía la libertad de ese potrillo...
Mi querido amigo, siempre me conmueves...Siempre das en el centro de mi corazón...
El potrillo, es libre cuando sueña...y con ese velo negro que le cubre, duerme mucho...
 
Qué triste historia, Sandra. Parábola que refleja una prisión en la que en ocasiones nos vemos inmersos.
Espacio, aire, libertad y el poder de la mente, en su defecto, para inventar horizontes en los que evadirse.
Estupenda prosa. Vi también una edad en la que se deja de ser pajarillo, pero quien manda no quiere asimilarlo y coarta cualquier vuelo.
Besos y aplauso chicharrera.
Mi querido amigo, no sabes lo que significa tu para mi tu paso por aquí...
Tienes razón en lo de la edad, pero, cuando se está siempre en la jaula, verdaderamente se cumplen años, pero no se crece...
Besos y un fuerte abrazo, Llanero. Desde este Atlántico que hoy, amenaza en la orilla.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba