Saludos, estimado identidadnodefinida, mientras llegan los maestros para pulir tu soneto, aprovecho el tiempo para pasar a decirte un poco más extensamente lo que te dije en el foro de góticos.
Primero te doy las observaciones gramaticales y ortográficas de acuerdo a mi juicio.
Abundan sus instintos criminales.
(,)
lúgubres y ruines , en los costados
de la ingesta mortal
(.) ¡Agazapado!
elabora sus obras
maniacales...
(¿?)
Firmes y erectos son sus cabales
por doquier. Él se presenta extasiado
merodea impune y extraviado
hasta
trobar (trovar) el juicio a sus rivales
(.)
En su memoria, flotan escenarios
inauditos. Rehúsa la conciencia;
ante el comienzo atroz y vehemente
(.)
De repente, esmera su don sicario.
...Cadáveres... vagan en su demencia
¡ recóndita !, hasta lidiar su mente.
...
Gramática y ortografía:
Ortografía
En lo que es la ortografía sólo hay un par de mínimos detalles.
Trovar: yo pienso que te refieres a trovar con v chica:
1.tr. Imitar una composición métrica, aplicándola a otro asunto.
2.tr. ant. Encontrar, hallar.Era u. t. c. prnl.
3.intr. Hacer versos.
4.intr. Componer trovas.
5.intr.
tergiversar(‖dar una interpretación forzada o errónea).
Maniacales: no me suena en el idioma castellano. Yo creo que lo más acorde sería decir: elabora sus obras maníacas o maniáticas, sin importar la rima. Lo más importante es manejar un uso del lenguaje lo más correcto posible.
Tendrías que buscar otra rima que termine con
ales. Pero puedo estar equivocado, y algún maestro nos diga si esa palabra es o no correcta.
Gramática
Con respecto a los signos de interrogación y o exclamación:
“Los signos de interrogación y de exclamación se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen; pero si lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos:Vamos a ver... ¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo” RAE
Por otro lado en el último terceto yo no le veo el sentido de emplearlos los signos de admiración (¡!) sobre la palabra recóndita.
En el primer cuarteto si quiero darle una entonación admirativa a la palabra agazapado yo pondría toda la oración con los signos de admiración o incluso así: ¡Agazapado…! elabora sus obras maniáticas.
Los puntos suspensivos y su empleo:
1-Cuando los puntos suspensivos coinciden con el final de la frase,
no se añade el punto de cierre (siguen siendo tres) y la siguiente palabra, al pertenecer a una oración distinta, se escribirá con mayúscula: «Este fin de semana iremos a… Mírame, que estoy hablando contigo»; mientras que se escribirá minúscula si continúa la oración precedente: «Este fin de semana iremos… ¡a casa de los primos!».
2-La palabra posterior a unos puntos suspensivos va separada de estos por un espacio, mientras que la palabra precedente va pegada: «La sorpresa de público y crítica ha sido…
Ocho apellidos vascos», y no «La sorpresa de público y crítica ha sido …
Ocho apellidos vascos».
3-Después de los puntos suspensivos puede o no haber
otro signo de puntuación (salvo el punto), que de existir nunca se coloca antes de los puntos suspensivos: «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder», donde no habría sido adecuado «Me encantaría ir,… pero no creo que vaya a poder».
4-Las oraciones con puntos suspensivos se puntúan igual que si estos no aparecieran; esto es, en «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder» se escribe la misma coma que si no hubiese puntos suspensivos, y en «Se observa un aumento de turistas franceses, italianos, alemanes…: crece el turismo de habitantes europeos, en resumen», se emplean los dos puntos característicos para introducir la conclusión de lo antedicho.
5- Los puntos suspensivos no se escriben antes de la palabra, y menos aún si la anterior oración termina con un punto. Ejemplo: la palabra cadáveres no debería estar rodea de ellos, alcanzaría con poner: “Cadáveres… vagan en su demencia”
...
Para pasarlo en limpio los versos los escribiría así “hablando de la ortografía y la gramática”:
Abundan sus instintos criminales,
lúgubres y ruines, en los costados
de la ingesta mortal. Agazapado…
elabora sus obras maniáticas.
Firmes y erectos son sus cabales
por doquier. Él se presenta extasiado,
merodea impune y extraviado,
hasta trovar el juicio a sus rivales.
En su memoria flotan escenarios
inauditos. Rehúsa la conciencia
ante el comienzo atroz y vehemente.
De repente, esmera su don sicario.
Cadáveres... vagan en su demencia
recóndita hasta lidiar su mente.
Creería que de esa forma ya estaría listo para los aspectos técnicos que quieran dar los maestros sobre el soneto.
Un abrazo.