pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vi llorar...
en la oscuridad
frente a su ventana,
con la mirada perdida
mirando a la luna
y rogando al cielo...
la oí gritar...
llena de dolor, de miedo
y vacía de ilusiones,
sus gritos despojaba
al alma de la inocencia...
la vi escapar...
muchas veces con los brazos llenos
del inocente dormido que soñaba
ausente de aquel infierno,
con sus retoños como testigos
lamenta entre lágrimas
huyendo de castigos...
la vi con el rostro marcado...
la cobardía e ignorancia
a su belleza maltrataba,
juramentos de "amor"
nunca cumplidos
deja en el suspiro
incógnitas sin sentido...
la vi llorar...
y lloré con ella
sin que se diera cuenta,
la oí gritar...
y sus gritos me erizan la piel
aunque se hayan extinguido,
la vi escapar...
y junto a ella escapé
noche tras noche
muchas veces sin entender
que habíamos hecho
para estar huyendo...
vi su rostro marcado...
una y otra vez sanar
pero las heridas de su alma
y de la mía
siguen en silencio sangrantes,
nunca se supo la razón
para el llanto,
para vivir con miedo
cuando aún era niña...
en la oscuridad
frente a su ventana,
con la mirada perdida
mirando a la luna
y rogando al cielo...
la oí gritar...
llena de dolor, de miedo
y vacía de ilusiones,
sus gritos despojaba
al alma de la inocencia...
la vi escapar...
muchas veces con los brazos llenos
del inocente dormido que soñaba
ausente de aquel infierno,
con sus retoños como testigos
lamenta entre lágrimas
huyendo de castigos...
la vi con el rostro marcado...
la cobardía e ignorancia
a su belleza maltrataba,
juramentos de "amor"
nunca cumplidos
deja en el suspiro
incógnitas sin sentido...
la vi llorar...
y lloré con ella
sin que se diera cuenta,
la oí gritar...
y sus gritos me erizan la piel
aunque se hayan extinguido,
la vi escapar...
y junto a ella escapé
noche tras noche
muchas veces sin entender
que habíamos hecho
para estar huyendo...
vi su rostro marcado...
una y otra vez sanar
pero las heridas de su alma
y de la mía
siguen en silencio sangrantes,
nunca se supo la razón
para el llanto,
para vivir con miedo
cuando aún era niña...