Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
A su rostro mutante de niña,
con diadema de afán y plegarias,
a sus besos,
veletas al viento,
de belleza cuajada en presagios,
a sus ojos como soles negros
y mirada de rayos de luna
a su inmóvil errar por el tiempo
y silencio que exuda elocuencia...
Cuando caiga el último alcázar
y la llama agonice sangrante,
los habré de ofrendar,
resignado,
al altar de mi invalidez.
con diadema de afán y plegarias,
a sus besos,
veletas al viento,
de belleza cuajada en presagios,
a sus ojos como soles negros
y mirada de rayos de luna
a su inmóvil errar por el tiempo
y silencio que exuda elocuencia...
Cuando caiga el último alcázar
y la llama agonice sangrante,
los habré de ofrendar,
resignado,
al altar de mi invalidez.
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