claudiorbatisti
claudiorbatisti
Cuando el día se oscurece
y deje alumbrar el alma,
tieso y frío quedaré
con una mueca macabra,
los silencios funerales
son el responso del alma.
No quiero mármol ni bronce
con esas leyendas fatuas
que se enmohecen de verde
en lápida solitaria,
los logros y los laureles
son chopos de agua estanca.
Las flores y los honores
en la eternidad no alcanzan,
solo son centauros grises
que vagan en lontananza,
forjando lunas de bronce
con sus rayos escarlata.
El sendero agreste y verde
creo que no es solo planta,
porque la existencia es cruel
de una realidad que espanta,
se secó de pesadumbre
ya no brinda verdes ramas.
Aquel día enamoré
de una muchacha muy blanca
de Cristo divina madre
fue a buscarme sin mancha
y yo en calma la esperé
pues me bendijo las alas.
Claudiorbatisti