Abrahám Emilio
Emilio.
Cuando florezca la rosa
que fragancioso consume
en el olor del perfume,
nacerán mil corazones;
cuando la rosa florezca
en tus labios de rosal
despertará un madrigal
por todas mis ilusiones.
Florecerá rosa aquella
que quiso ser margarita,
crecerá en agua bendita
y despertará al amor
que tú dejaste olvidado;
entre menta y manzanilla
ya vertidas en la orilla
del manantial del dulzor.
Cuando florezca la rosa
tu aire temblará de frío,
te dirá: ¡te amo, amor mío!;
un corazón ya latiendo
y que abrirá cada sábana,
el polen se irá volando,
las espigas suspirando
y todo recuerdo ardiendo.
Cuando sea primavera
florecerá cada rosa
con luz fina y poderosa
tan capaz de cortar todo
desde el silencio y estío;
veré la magia y rosal
justo en harinas de cal
y así creciendo en el lodo.
Cuando la rosa mujer
florezca hermosa y tan roja
el alma estará en su hoja;
habrán tantos corazones...
lejos de marchita muerte
con su mendigo ropaje
muy triste se irá de viaje;
por tan solo poder verte.
Y la nota sostenida,
cuando florezcan las rosas,
serán la beldad de prosas,
y en la nota musical
la rosa florecerá;
y ya, tú, abrirás los ojos
y me encontrarás de hinojos
¡entre tu amor y el rosal!.
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Anthony Acosta Pérez (Antorcha)