Abrahám Emilio
Emilio.
Amo cuando sonríes porque también sonrío,
y siento que las nubes tu nombre me susurra;
hallo un beso en tus labios entre menta y escarcha,
y la estrella dorada imita tu hermosura.
Pareces la sirena que atrae con su canto,
eres como la miel que atrae a las abejas;
tu dulce corazón se colora de miel,
y es como si tus lágrimas fuesen de azules perlas.
Amo cuando apareces como una blanca luz
te veo como un ángel que canta una oración;
yo quiero locamente robarte un beso inquieto,
yo quiero enamorado hablarte con tu amor.
Amo cuando te vuelves musa de mi poesía,
también cuando el cristal de mi alma lo destrozas,
pero tú, pieza a pieza, mil veces lo remiendas
con los lazos de lírica y cantos de paloma.
Amo cuando me miras, te refleja la luna
y la sombra dibuja tu delicado molde,
al fin, de pronto, siento que estás a mi costado
sonriendo en un remanso de lluvia azul y flores.
-------------------------------------------------------------------------
Extraído de mi poemario: Lo que el Viento me Enseñó: ¡Olvidar!
y siento que las nubes tu nombre me susurra;
hallo un beso en tus labios entre menta y escarcha,
y la estrella dorada imita tu hermosura.
Pareces la sirena que atrae con su canto,
eres como la miel que atrae a las abejas;
tu dulce corazón se colora de miel,
y es como si tus lágrimas fuesen de azules perlas.
Amo cuando apareces como una blanca luz
te veo como un ángel que canta una oración;
yo quiero locamente robarte un beso inquieto,
yo quiero enamorado hablarte con tu amor.
Amo cuando te vuelves musa de mi poesía,
también cuando el cristal de mi alma lo destrozas,
pero tú, pieza a pieza, mil veces lo remiendas
con los lazos de lírica y cantos de paloma.
Amo cuando me miras, te refleja la luna
y la sombra dibuja tu delicado molde,
al fin, de pronto, siento que estás a mi costado
sonriendo en un remanso de lluvia azul y flores.
-------------------------------------------------------------------------
Extraído de mi poemario: Lo que el Viento me Enseñó: ¡Olvidar!