F. Marcos
F. Marcos
Eres... la eclosión de la rosa
la vida en flor,
la lluvia, el trueno
el sol.
Paladín de la sonrisa
donde quiera que la risa esté,
mermelada de frambuesa
del más preciado buqué.
Amapola esplendorosa
destacando entre espigas,
que mecida por el viento
salta y danza poseída,
contagiando de su encanto
a una hormiga distraída,
que pasaba por allí.
Eres... cual esa brisa
que, suavemente te acaricia
aliviando todos los males
sinsabores, malestares,
y al tenerte entre mis brazos
mis sueños ya son... reales.
Musa de los mares
juglar de los cantares,
vive y, sé feliz,
ponte el mundo por montera
y di, a quien quiera oír,
que una niña guerrillera
anda suelta por la vida
para dejarse sentir.
la vida en flor,
la lluvia, el trueno
el sol.
Paladín de la sonrisa
donde quiera que la risa esté,
mermelada de frambuesa
del más preciado buqué.
Amapola esplendorosa
destacando entre espigas,
que mecida por el viento
salta y danza poseída,
contagiando de su encanto
a una hormiga distraída,
que pasaba por allí.
Eres... cual esa brisa
que, suavemente te acaricia
aliviando todos los males
sinsabores, malestares,
y al tenerte entre mis brazos
mis sueños ya son... reales.
Musa de los mares
juglar de los cantares,
vive y, sé feliz,
ponte el mundo por montera
y di, a quien quiera oír,
que una niña guerrillera
anda suelta por la vida
para dejarse sentir.