Dama de Obscuridad.

Mike M.Ch.

Poeta fiel al portal
Venero hasta el piso,
que tus plantas tocan,
cualquier sacrificio,
por ti es poca cosa.

Note algo de reserva,
fuiste guardando silencio,
y se volvió un dilema,
el saber cómo romperlo.

Con todo y eso,
te desvele sentir,
serenaba tu lecho,
confesando éxtasis.

Nadie se enteró solo yo,
como te fuiste alejando,
quizás el cuerpo durmió,
en otro evento y espacio.

Si me aferro a la razón,
terminare por perderla,
oír que llamas sin voz,
sentir tu latir sin venas.

Me parece tu cuerpo grita,
aunque labios nada digan,
dame tan solo una caricia,
para saber sigues dormida.

Mi adoración siempre,
ha sido incondicional,
y así voy a quererte,
aun sin saber estas.

Llévame,
a donde transitas ahora.
Deja que,
nos cobije misma sombra.

Dame solo una señal,
para saber que estas durmiendo.
Mi dama de obscuridad,
sin altar, edad, hogar, ni tiempo…
 
La dama de obscuridad podría estar en una estrella,
alejada, en la inmensidad del anochecer.
O incluso en Marte, o Venus.
Tal vez la Luna oculte vestigios de su tránsito, en los cráteres.


Por ende, en una estrella amarilla, de la bandera, en la Unión Europea.


Ahondando un poco más,
por el continente,
tal vez resida en una habitación,
de algún Ayuntamiento.


Poniendo énfasis en cada palabra, aguda, llana o esdrújula,


que necesite acento.
Tilde, que sugiere ritmo y lectura.
Tilde, como un trampolín en la nieve.
Tilde, para esquiar en Sierra Nevada.


Salto de longitud, en los Juegos Olímpicos...


Y se lucirá Carl Lewis, el hijo del viento.
 
Venero hasta el piso,
que tus plantas tocan,
cualquier sacrificio,
por ti es poca cosa.

Note algo de reserva,
fuiste guardando silencio,
y se volvió un dilema,
el saber cómo romperlo.

Con todo y eso,
te desvele sentir,
serenaba tu lecho,
confesando éxtasis.

Nadie se enteró solo yo,
como te fuiste alejando,
quizás el cuerpo durmió,
en otro evento y espacio.

Si me aferro a la razón,
terminare por perderla,
oír que llamas sin voz,
sentir tu latir sin venas.

Me parece tu cuerpo grita,
aunque labios nada digan,
dame tan solo una caricia,
para saber sigues dormida.

Mi adoración siempre,
ha sido incondicional,
y así voy a quererte,
aun sin saber estas.

Llévame,
a donde transitas ahora.
Deja que,
nos cobije misma sombra.

Dame solo una señal,
para saber que estas durmiendo.
Mi dama de obscuridad,
sin altar, edad, hogar, ni tiempo…
Que letras más hermosas...quizas algo nostálgicas tal vez...me encantó. Un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba