Évano
Libre, sin dioses.
A pesar del avanzar de los siglos no se pierden las siguientes preguntas: de dónde venimos y adónde vamos. Es una cuestión eterna, un laberinto sin fin, un tornillo que no acaba jamás de enroscarse. Siempre vuelven en algún momento y a todo individuo, más de una vez en la vida.
Pues bien, yo voy a finiquitar de golpe estas dos preguntas, dando las respuestas.
Somos esas preguntas y caminamos hasta las respuestas.
Sencillo, ¿no?
Siempre ha sido así de sencillo. El problema, lo que cuesta, es aceptarlo.
Pues bien, yo voy a finiquitar de golpe estas dos preguntas, dando las respuestas.
Somos esas preguntas y caminamos hasta las respuestas.
Sencillo, ¿no?
Siempre ha sido así de sencillo. El problema, lo que cuesta, es aceptarlo.
Última edición: